Bethesda lleva 15 años sin lanzar un nuevo Elder Scrolls o Fallout para un jugador. Tengo una teoría que explica por qué y no te va a gustar

Bethesda lleva 15 años sin lanzar un nuevo Elder Scrolls o Fallout para un jugador. Tengo una teoría que explica por qué y no te va a gustar

Hace 15 años jugue a Skyrim por primera vez, el mismo día de su lanzamiento. Da igual la edad que tuvieras entonces, 20, 25, 35… al igual que tú, yo me metí en aquella provincia helada sin saber que iba a ser uno de mis recuerdos más queridos como jugador. He disfrutado desde entonces de juegos grandiosos, algunos se han colado entre mis favoritos de todos los tiempos, pero con Skyrim construí un vínculo emocional que no he vuelto a tener con casi nada. El problema es que ya estamos a mitad de 2026, y si The Elder Scrolls VI llega en 2027, o más tarde, habrá pasado una década y media desde que Bethesda decidió que Skyrim sería su último RPG de fantasía para un jugador.

Eso ya no es esperar un juego; es ver cómo una parte de tu biografía como aficionado se queda en una pausa casi indefinida. Llevo tanto tiempo en esta sala de espera que, entre el aburrimiento y la desesperación, me ha dado por hacer lo que hacen todos los que esperan demasiado tiempo sin encontrar respuestas: inventarme teorías. Creo que nadie entiende cómo es posible que, después de todos estos años, sigamos sin un nuevo Fallout y sin un nuevo The Elder Scrolls. Uno asume que un estudio pida tiempo y paciencia cuando técnicamente lo necesita, faltaría más. ¿Pero y cuando el silencio se estira tanto que las explicaciones razonables empiezan a quedarse cortas?

Ahí es donde a los más impacientes se nos empieza a ir la cabeza, y nos volvemos conspiranoicos. Todd Howard pidió un descanso creativo, y lo que le ha salido es una travesía por el desierto Lo curioso es que el propio Todd Howard casi lo ha reconocido. En una entrevista con GQ por el décimo aniversario de Fallout 4, el jefe de Bethesda admitió sin rodeos que The Elder Scrolls ha estado durante mucho tiempo fuera de circulación y que con Starfield "necesitábamos un reinicio creativo". Es decir, que el parón fue en parte una decisión consciente: querían tomarse un respiro antes de volver a Tamriel para que la siguiente entrega no fuese una secuela con un 1 más en el título.

Es razonable dicho así, incluso sensato. El problema es que una cosa es querer un descanso y otra muy distinta es que ese descanso se te vaya de las manos y termines convertido en el estudio que lleva 15 años sin sacar su juego más esperado. Porque hay que mirar las dos caras de esta situación. Por un lado, la decisión creativa de pedir libertad para hacer las cosas en sus propios términos es legítima, y que Phil Spencer se la concediera durante años está bien; así deberían funcionar las cosas cuando un estudio tiene un historial de talento que lo respalda.

Pero por el otro, 8 años dedicados a Starfield significan 8 años haciendo una cosa para, acto seguido, necesitar otros cinco o seis para hacer lo que en realidad todo el mundo estaba pidiendo, que es The Elder Scrolls VI. Es evidente que para el estudio resulta imposible asumir el desarrollo en paralelo al 100% de dos proyectos tan ambociosos. No pasa nada, pero a eso se suma que han tenido que pasar los últimos años reconstruyendo su tecnología, del Creation Engine 2 al 3 que impulsará el RPG. Sumas los plazos y te sale una espera que ningun estudio de desarrollo puede encarar sin enfrentar las dudas de los aficionados.

Vaya por delante que asumo que ni Bethesda ni Xbox nos deben nada, son empresas y se gestionan como tal, y sin embargo aquí estamos. Kratos ha renacido, Hyrule se ha reinventado dos veces y Tamriel sigue igual Y es aquí es donde, como aficionado, me cuesta simpatizar con mi (hasta ahora) querida Bethesda. Que quede claro: no estoy pidiendo que quemen las marcas a base de lanzamientos, no quiero un The Elder Scrolls cada año, aunque me flipe la idea y lo compraría sin pestañear. Lo que quiero es que lo que hagan lo hagan lo mejor posible, tarden lo que tarden, esa es toda mi exigencia.

Pero, ¿cuánto es "tarden lo que tarden"? Pasarte 20 años sin un nuevo The Elder Scrolls para un jugador, o más de una década sin un Fallout, no tiene ningún sentido comercial, y basta con mirar alrededor para comprobarlo. Bethesda, en cambio, nos ha dado un tráiler de 36 segundos y mucho ejercicio de paciencia Haz la cuenta: en el tiempo que Tamriel lleva parado, God of War ha reinventado por completo a Kratos y le ha regalado una secuela; The Legend of Zelda ha entregado Breath of the Wild y Tears of the Kingdom, dos juegos que han redefinido lo que esperamos del género (además de un remake de Link's Awakening y un spin off protagonizado por Zelda); y Final Fantasy ha sacado entregas numeradas, un remake colosal partido en episodios y un MMO que no para de recibir expansiones. Todas esas sagas han encontrado la manera de mantenerse vivas dando a sus fans juegos nuevos, no solo reediciones o versiones multijugador.

Bethesda, en cambio, nos ha dado un tráiler de 36 segundos y mucho ejercicio de paciencia. La única excepción que se me ocurre ahora mismo a esta regla es Grand Theft Auto, y precisamente por un motivo muy concreto: Rockstar puede permitirse 13 años entre GTA V y GTA VI porque GTA Online es una de las máquinas de imprimir dinero más eficientes de toda la historia del entretenimiento. Y porque un juego de Rockstar es... bueno, la cima de la pirámide alimenticia del videojuego. Llegados a ese punto, aquí es donde se me enciende la bombillita de la conspiración, porque empiezo a preguntarme si no será ese, y no otro, el modelo que Bethesda lleva años tratando de copiar. ¿Y si el juego que espero no llega porque, sencillamente, no hace falta que llegue todavía?

Los juegos online como coartada perfecta Entramos de lleno en la parte conspiranoica. ¿Qué papel juegan Fallout 76 y The Elder Scrolls Online en todo esto? ¿Han sido un factor decisivo en el retraso? El propio Howard dejó caer en esa misma entrevista que Bethesda tiene "cientos de personas" trabajando en Fallout entre el 76 y otras cosas, y que hay tantos millones de personas jugando a sus otros juegos que la urgencia, sencillamente, no aprieta. Y no es paranoia mía: cuando la serie de Prime Video arrasó, las ventas de Fallout 4 se dispararon un 7.500% y arrastraron con ellas al 76, a New Vegas y al 3, que se colaron de golpe en lo más alto de las listas europeas. Con semejante escaparate, la pregunta es: ¿para qué correr?

Creo que nadie entiende cómo es posible que, después de todos estos años, sigamos sin un nuevo Fallout y sin un nuevo The Elder Scrolls Esa es justo la incoherencia que me llama la atención. Amazon estrena una de las series del año, la franquicia entera se dispara, ¿y a nadie en todo Xbox, no ya en Bethesda, sino en todo Xbox, se le ocurre que quizá sea el momento de tener un juego nuevo listo para aprovechar esa visibilidad en lugar de ir goteando pequeños contenidos en Fallout 76? ¿Es mala gestión de las propiedades intelectuales? ¿Falta de coordinación entre estudios? ¿Ausencia de visión a largo plazo? Porque las reediciones y las propuestas multijugador están muy bien, mantienen viva la llama y encima son baratas de mantener y, por tanto, rentables, pero no son el plato principal de estas sagas. Si siguen generando dinero, ¿para qué apresurar algo que distraiga a los aficionados de lo que ya están pagando?

Bueno, es su propiedad intelectual y la gestionan como quieren. Aun así, hasta mi cabeza conspiranoica tiene un límite. Que The Elder Scrolls Online lleve una década siendo una mina no justifica 15 años sin un Elder Scrolls para un jugador, ¿no? Porque a estas alturas ese online ya no debería condicionar nada. ¿Se coordinaron con ZeniMax para evitar una saturación de proyectos?

Puede. ¿Les da el dinero suficiente como para tener la saga aparcada sin que a nadie le tiemble el pulso? Viendo los despidos y cancelaciones, lo dudo. Pero desde el punto de vista de un fan, esa lógica empresarial tan impecable se parece muchísimo, demasiado, al abandono. O la descoordinación.

O a una simple mala gestión. Que todo sea una fría decisión empresarial quizá sea la teoría más conspiranoica de todas Y llegados a este punto podría decir que, en el fondo, todo apunta a que esto es sobre todo una decisión empresarial, y reconozco que esa quizá sea la teoría más conspiranoica de todas las que he perpetrado mentalmente. Me parece interesante que intentaran hacer algo distinto con Starfield. Que la cosa se complicara más de la cuenta, con la pandemia de por medio y la severa reestructuración de Xbox rematando la faena, pues vamos a decir que es una serie de catastróficas desdichas.

Simple mala suerte, vamos a decir. Pero es que esos factores pueden justificar, como mucho, un par de años de trabajo perdidos, no un vacío que se extiende desde 2021 hasta 2026 sin absolutamente nada tangible de Fallout 5 ni de The Elder Scrolls VI. Como aficionado, esa cuenta no me sale por ningún lado. A lo mejor hay una explicación empresarial de la que no somos conscientes, o un plan a largo plazo que no conocemos.

A lo mejor ese plan a largo plazo se ha truncado por el desplome que sufre la industria. O lo mejor es, sencillamente, como decía antes, mala suerte: shit happens. ¿Pero hasta qué punto se puede abusar de nuestra confianza? ¿Hasta dónde se puede estirar el chicle? La verdad es que todo parece muy raro, más cuando miras alrededor y ves lo que pasa con otras sagas y proyectos: ahí está Halo, por ejemplo. El estudio antes conocido como 343 se estrelló con su propio motor, perdió talento a base de despidos, se rebautizó como Halo Studios, se mudó a Unreal Engine 5 y ahora se apoya en un remake de su primer juego que hasta se estrena en PlayStation.

Ni tan mal, pero se trata de mera supervivencia. Si así es como Xbox cuida su joya de la corona, lo de Bethesda deja de parecer una anomalía y empieza a parecer un patrón. ¿Estamos ante una mala gestión sistemática de las grandes marcas? ¿Qué ha pasado realmente empresarialmente dentro de Xbox durante la última década y media para encontrarnos en esta situación? Porque una cosa es tomarse el tiempo necesario, y otra muy distinta es esta sensación actual de que no ha habido nadie al volante durante años. Y es desconcertante, y doloroso, porque todo el ecosistema xbox estaba lleno de grandes ideas, ilusionantes proyectos y franquicias que me son muy queridas. ¿Donde encaja la última decisión de Microsoft con ZeniMax?

Que Fallout y The Elder Scrolls pasen a ser una prioridad absoluta no deja de ser una buena noticia para quienes llevan años esperando novedades, claro, pero también transmite una sensación agridulce. Más que el anuncio de un plan ambicioso, parece la reacción de una compañía que intenta salvar los muebles volviendo a poner orden de manera apresurada a sus prioridades después de demasiado tiempo dejando que sus grandes franquicias avanzaran sin un rumbo claro. En otras palabras, no cuesta ver esta reestructuración como un intento de corregir un problema que lleva años gestándose, uno que no afecta únicamente a Bethesda, sino que parece haberse extendido a buena parte del ecosistema de Xbox. ¿Quien paga los platos rotos? Pue sprincpa,mente los trabajadores, empelados de todo tipo y desarrolladores.

Y al final de la cadena, los jugadores. Y ahí volvemos al fan y a sus sentimientos y experiencias. Al final, la clave es la confianza, y su límite. Cuando un desarrollador pide tiempo y paciencia, la comunidad suele ser amable y comprensiva.

Lo somos casi siempre: queremos buenos juegos, lanzamientos sólidos. ¿Pero hasta qué punto se puede abusar de esa confianza? ¿Hasta dónde se puede estirar el chicle? Pero en este caso concreto me es difícil encontrar razones que me convenzan del todo, y es precisamente en ese hermetismo donde a los más exagerados (como yo), se nos empieza a pasar por la cabeza que el retraso tiene menos que ver con el desarrollo técnico del juego que con Xbox tratando de gobernar el mundo de la mano de los Illuminati, o teorías igual de locas. Es una tontería, obvio, pero sí que es evidente para todos que algo ha pasado, y es algo anormal dentro de la industria. La rareza de la situación y la opacidad del desarrollo me invita a tener ideas raras. "Piensa mal y acertarás", dicen.

Pues quién sabe. Mientras tanto, yo seguiré cargando mi partida, paseando por una Carrera Blanca que se me quedó pequeña hace años, y sumando alguna teoría más a la colección hasta que, un día, el juego simplemente aparezca. O me muera de viejo antes. ¿Y tú qué opinas? ¿Qué crees que ha pasado realmente en el desarrollo de estos juegos? ¿Problemas técnicos, un plan a largo plazo que desconocemos, mala gestión o simple mala suerte? Puedes unirte al servidor de Discord de 3DJuegos y compartir tu opinión con otros fans.

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