Claves de la cumbre de la OTAN: Trump apuntó contra Irán, España y habló de Groenlandia

Claves de la cumbre de la OTAN: Trump apuntó contra Irán, España y habló de Groenlandia

Bloomberg — Los líderes de la OTAN se reunieron esta semana en Ankara con el objetivo de impresionar a Donald Trump mediante una serie de contratos de defensa y planes de gasto. La idea era demostrar al presidente de Estados Unidos su compromiso con el fortalecimiento de sus capacidades militares. Pero la cálida hospitalidad ofrecida por el anfitrión de la cumbre, Recep Tayyip Erdogan, quedó eclipsada por el colapso del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, la escalada de los ataques rusos contra civiles en Ucrania y, por supuesto, por la injerencia de Trump en el arbitraje del Mundial para favorecer a la estrella de la selección de Estados Unidos. Ver más: La OTAN sopesa cancelar su cumbre de 2027 para evitar nuevas tensiones con Trump Así, la política del deporte, la gastrodiplomacia y la guerra en el campo de batalla se combinaron para dar lugar a una poderosa mezcla.

Estas son las principales conclusiones: Erdogan se acerca a los F-35 Trump siempre ha admirado la imagen de líder fuerte del presidente turco e indicó estar dispuesto a levantar las sanciones a la industria de defensa que han impedido a Turquía adquirir F-35, un avión de combate tan sofisticado que a menudo se le denomina el “mariscal de campo de los cielos”. Aún existen obstáculos, sobre todo las objeciones de rivales regionales como Israel y Grecia. Pero los comentarios de Trump suponen un impulso para Erdogan, quien podría enfrentarse a un verdadero desafío a sus décadas de gobierno en las elecciones de 2028. El débil alto al fuego de Trump con Irán se está desmoronando Irán se convirtió, inevitablemente, en el principal tema de conversación del miércoles y en el que más frustró a Trump.

El presidente descargó su ira contra los líderes de la República Islámica, a quienes calificó de “escoria”, después de que una serie de ataques contra buques en el estrecho de Ormuz desencadenara una nueva ronda de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán. Trump afirmó que el alto al fuego podría haber llegado a su fin y añadió que probablemente ordenará una nueva ronda de ataques aéreos esta misma noche. Zelenskiy recupera el respaldo de Trump En comparación con el tenso enfrentamiento que protagonizaron el año pasado en el Despacho Oval, la reunión entre Volodímir Zelenskiy y Trump no pudo haber salido mejor. Trump felicitó al presidente ucraniano por el “trabajo increíble” que ha realizado y por la valentía de sus tropas.

Eso, por sí solo, representa un cambio importante respecto al año pasado, cuando Trump se distanciaba de un líder al que consideraba que estaba perdiendo la guerra. En el plano más práctico, Trump anunció que Estados Unidos permitirá que Ucrania fabrique misiles de defensa antiaérea Patriot. Aunque no está claro qué tan rápido podrá concretarse esa medida, abre la posibilidad de reforzar la protección de las ciudades ucranianas, que en las últimas semanas han sido castigadas por los ataques con misiles rusos. Groenlandia sigue ocupando la atención de Trump No sería una cumbre de Trump sin que abordara uno de sus temas más recurrentes: su deseo de arrebatarle a Dinamarca la isla más grande del mundo.

En esta ocasión, lamentaba la decisión estadounidense de devolver el control de Groenlandia tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, este tema no figuró en su discurso a puerta cerrada ante los aliados. Esto sugiere que, si bien su postura no ha cambiado, Dinamarca y sus aliados europeos no se enfrentarán a una nueva campaña de presión a corto plazo. El rechazo de Trump hacia España se intensifica Al observar a los países de la OTAN que más rezagados están en gasto militar, la atención de Trump no se centró en Eslovenia, el único miembro que todavía no cumple con el requisito básico de destinar el 2% de su PIB a defensa.

En cambio, apuntó contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Trump ha desarrollado una clara antipatía hacia el líder español desde la reunión del año pasado en La Haya, cuando Sánchez rechazó los nuevos objetivos de gasto de la alianza. Este año, el presidente estadounidense calificó a España de “desesperanzadora” y “mala”. Es probable que a Sánchez no le preocupe demasiado: en España ha recibido reconocimiento por plantar cara a Estados Unidos y la selección española figura entre las favoritas para disputar la final del Mundial en Nueva Jersey a finales de este mes. ¿Estará Trump allí?

Con la colaboración de Paul Wallace y Piotr Skolimowski. Lea más en Bloomberg.com