Colaboradores de la salud de Cuba regresarán desde Guatemala

Colaboradores de la salud de Cuba regresarán desde Guatemala

En emotivo homenaje de despedida la víspera, la coordinadora de la brigada médica de la isla caribeña en esta tierra, Mariheta Cutiño, calificó de honor hablar en representación de los más de 11 mil de hombres y mujeres que arribaron a este país desde 1998. Mencionó los lugares donde los doctores en el acto prestaron su contribución, como Santa Catalina la Tinta (departamento de Alta Verapaz), San Marcos, Nebaj (Quiché) o Santa Rosa. La mayoría trabajó en comunidades alejadas, entre montañas, caminos, fronteras, convivieron con los pueblos de profundas raíces culturales, aprendieron idiomas, respetaron tradiciones y encontraron en cada familia un motivo más para servir, describió. En la simbólica Plaza José Martí de la capitalina avenida Las Américas, Cutiño expresó que allí donde otros veían distancia, “ustedes vieron una responsabilidad, donde para otros existían barreras culturales, ustedes construyeron puentes de confianza”.

Cada consulta, cirugía, parto, vacunación, guardia, cada palabra de consuelo fueron asentando la historia que ningún documento podrá recoger por completo, reflexionó. Porque existen obras cuyo verdadero valor jamás podrá medirse en estadísticas, acotó. Nuestra cooperación médica ha sido la expresión más noble de la amistad entre dos pueblos hermanos, añadió la coordinadora. Los números, por extraordinarios que sean, nunca alcanzarán a describir el significado de una madre que vuelve a abrazar a su hijo, de un anciano que recuperó la visión o de una comunidad que encontró en un médico cubano a un amigo para atenderlo, subrayó la doctora.

Volverán a sentir el abrazo del barrio, de su familia, de los amigos que durante meses o años esperaron pacientemente su regreso, remarcó la profesional de bata blanca. Descartó que exista cálculo que refleje el sacrificio cotidiano de un pueblo que continúa defendiendo con dignidad su derecho a existir soberanamente. Nadie podrá borrar los miles de rostros agradecidos que los recuerdan y lo harán por mucho tiempo en esta tierra, puntualizó la doctora. Nada impedirá que la historia reconozca el inmenso valor humano de la cooperación médica, sentenció.

El embajador de Cuba en Guatemala, Nazario Fernández, destacó el trabajo realizado, que se suma al de quienes antecedieron a estos grupos. Refirió las personas humildes del pueblo chapín que recibieron no solo la profesionalidad y los conocimientos médicos de los antillanos, sino también cariño y esperanza. El diplomático recordó la batalla en estos momentos en Naciones Unidas, con un debate reabierto sobre las medidas criminales del gobierno de Estados Unidos para asfixiar a la isla. nmr/znc