Natural del municipio camagüeyano de Minas, la licenciada en Enfermería explicó a Prensa Latina vía Watsapp, que al producirse el movimiento telúrico cumplía misión internacionalista en el estado Bolívar, alejada de las zonas más castigadas por el desastre. Relató que, tras conocerse la magnitud de la emergencia, manifestó de inmediato su disposición de incorporarse a las labores de asistencia y fue seleccionada, junto a otros cuatro colaboradores cubanos, para trasladarse hacia uno de los refugios habilitados para atender a la población evacuada. Aunque no desempeña sus funciones en las localidades donde ocurrieron los mayores derrumbes, Santana Samora presta servicios en el refugio Gato Negro, ubicado en Fuerte Tiuna, instalación que acoge a miles de personas cuyas viviendas colapsaron o quedaron inhabitables por el riesgo de nuevos derrumbes. En ese centro, precisó, los damnificados reciben atención médica, de enfermería y psicológica, en medio de una situación marcada por la incertidumbre y el impacto emocional que dejó el terremoto.
La colaboradora cubana aseguró que la misión médica de la isla goza de un profundo reconocimiento entre la población venezolana, lo cual se refleja en la confianza que depositan los pacientes en sus profesionales. Recordó el caso de una mujer que perdió todas sus pertenencias y que, al conocer la presencia del personal sanitario cubano, pidió ser atendida por ellos «Ella lloró mientras nos contaba todo lo que había vivido. En momentos así comprendemos que, además de los medicamentos y los cuidados, las personas necesitan una palabra de aliento, una mano sobre el hombro y alguien que les transmita esperanza», expresó. Santana Samora afirmó que el sufrimiento de numerosas familias resulta evidente.
Muchas perdieron a seres queridos, otras continúan esperando noticias de familiares desaparecidos y no pocas vieron desaparecer, en cuestión de minutos, el esfuerzo de toda una vida. Entre las experiencias que más la marcaron mencionó la atención brindada a un niño de apenas tres años, cuyo estado de salud requirió una rápida intervención. «Es en esos momentos cuando debemos crecer como profesionales y entregar todo de nosotros, porque eso es lo que esperan de la colaboración médica cubana», sostuvo. La enfermera señaló que, junto a las brigadas de otras naciones presentes en las labores de asistencia, los colaboradores cubanos mantienen el compromiso de brindar una atención integral y humanista, convencidos de que la solidaridad constituye uno de los principios esenciales de la cooperación que Cuba ofrece al pueblo venezolano en momentos de adversidad. mem/fam