FMI advierte que la economía global navega entre la guerra y el auge tecnológico

FMI advierte que la economía global navega entre la guerra y el auge tecnológico

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó su actualización de perspectivas económicas para 2026 y 2027, un informe que describe un escenario mundial marcado por dos fuerzas que avanzan en direcciones opuestas: el impacto negativo de la guerra en Medio Oriente y el impulso positivo del ciclo tecnológico global, alimentado por la expansión de la inteligencia artificial. El organismo prevé que la economía mundial crezca 3% en 2026 y 3,4% en 2027, cifras ligeramente inferiores al promedio de 2024–2025. Aunque la actividad global ha resistido mejor de lo esperado el shock energético, el FMI advierte que la desinflación iniciada en 2024 “se ha estancado”, con una inflación que subiría a 4,7% en 2026 antes de moderarse en 2027. Más leídas Tasa de Cambio BCV 08 de julio de 2026: 685,9427 Bs/USD (+1,6316%) Román Maniglia asume la Superintendencia del Seniat; José David Cabello presidirá Pequiven Calixto Ortega es el nuevo presidente del Banco de Venezuela Guerra, energía y precios: un equilibrio frágil El informe señala que los precios de la energía siguen elevados, alrededor de 25% por encima de los niveles previos al conflicto.

La liberación de existencias ha evitado un ajuste más severo en consumo y producción, pero el FMI alerta que esos inventarios “se aproximan a mínimos de varios años”, lo que podría amplificar la volatilidad si persisten las interrupciones en el estrecho de Ormuz. Las tensiones geopolíticas también han elevado las expectativas de inflación y endurecido las condiciones financieras en varios países. El organismo advierte que un recrudecimiento del conflicto podría “prolongar la volatilidad de los precios de las materias primas” y presionar los tipos de cambio, especialmente en economías con escaso margen fiscal. El auge tecnológico amortigua el golpe, pero no para todos El FMI identifica un segundo motor global: el ciclo tecnológico impulsado por la inteligencia artificial.

Economías integradas en la cadena de valor de hardware y servicios digitales —como Corea, Taiwán, Tailandia y Malasia— han registrado crecimientos muy superiores a lo previsto. Corea, por ejemplo, sorprendió con una expansión del 7,5%, cuatro veces más que la proyección inicial. En contraste, los países importadores de energía con baja participación tecnológica —incluyendo muchas economías de ingreso bajo— enfrentan un debilitamiento de la actividad y mayores presiones inflacionarias. El FMI considera que los riesgos están inclinados hacia un deterioro, con posibles escenarios de nueva escalada militar en Medio Oriente, fragmentación comercial más profunda y correcciones abruptas en los mercados tecnológicos.

El organismo recomienda mantener la estabilidad de precios como prioridad, reforzar la independencia de los bancos centrales, evitar subsidios generalizados y avanzar en reformas estructurales que fortalezcan la seguridad energética y la capacidad de adaptación al cambio tecnológico.