Jugamos Sword Art Online: Echoes of Aincrad y esto es lo mejor y lo peor del regreso a Aincrad

Jugamos Sword Art Online: Echoes of Aincrad y esto es lo mejor y lo peor del regreso a Aincrad

Sword Art Online: Echoes of Aincrad Overall - Mecánicas de juego - 70%70% - Historia - 80%80% - Música - 60%60% - Gráficos - 70%70% Summary Sword Art Online: Echos of Aincrad Sword recupera el arco más emblemático de la franquicia para ofrecer una aventura paralela a la de Kirito. Aunque su sistema de progresión y la exploración consiguen capturar parte del encanto de Aincrad, los problemas técnicos y un apartado visual irregular impiden que alcance todo su potencial. - Género: JRPG. - Plataforma: vía Steam, PS5, Xbox X/S. - Estreno: 9 de julio de 2026. - Publicador/Editor: Bandai Namco. - Desarrollador: Game Studio Inc. Sword Art Online: Echoes of Aincrad es una experiencia muy particular, especialmente para los seguidores de la franquicia. En esta ocasión, los jugadores tienen la oportunidad de vivir una historia paralela a la de Kirito, el emblemático protagonista de SAO, mientras recorren Aincrad desde una perspectiva distinta y enfrentan algunos de los desafíos más importantes del primer arco de la serie.

Aunque se trata de un título claramente dirigido a los fanáticos, Sword Art Online: Echoes of Aincrad también ofrece un reto constante. La progresión del personaje depende, en buena medida, del desempeño durante las misiones y de la manera en que administras los puntos obtenidos para desarrollar tus habilidades. En otras palabras, el crecimiento de tu personaje no solo responde al avance de la historia, sino también a las decisiones que tomas durante la partida. Al comenzar encontrarás dos maneras de afrontar la aventura: el modo permadeath y el modo normal.

Personalmente, recomiendo esta última, sobre todo si no eres el tipo de jugador capaz de superar cada desafío a la primera, como lo haría Kirito. La curva de dificultad puede sorprender desde las primeras horas. Antes de hablar de mi experiencia, también debo señalar que el juego presentó varios problemas técnicos durante mi partida. En distintas ocasiones el sistema se bloqueó al intentar guardar el progreso y, en algunos momentos, el menú de configuración simplemente dejó de mostrarse, impidiendo incluso utilizar la opción de guardar y salir.

Son fallas que afectan la experiencia y que resultan difíciles de pasar por alto, sobre todo en un título que apuesta por escenarios amplios y una exploración constante. Todo lo que debes saber de Sword Art Online: Echoes of Aincrad Acerca de Sword Art Online: Echoes of Aincrad La historia comienza cuando tu personaje participa en la beta de un nuevo videojuego junto a varios amigos, pese a contar con muy poca experiencia en este tipo de aventuras. Los primeros minutos transcurren dentro de una mazmorra húmeda y oscura, donde pronto conoces a un personaje que parece convertirse en un aliado confiable, aunque el lugar también está lleno de trampas que ponen a prueba tus reflejos desde el inicio. Al salir de la mazmorra te reúnes con tus amigos, quienes habrían muerto rápidamente durante la prueba.

Ellos se sorprenden al descubrir que lograste avanzar mucho más lejos de lo esperado para un jugador novato. En el proceso también conoces nuevos aliados y despiertas la rivalidad de otros personajes, estableciendo desde muy temprano los pilares narrativos sobre los que se desarrolla la historia. Durante este prólogo el juego también introduce sus mecánicas principales. Aprendes los controles básicos, recorres los primeros escenarios y descubres que tu habitación en la posada funciona como un punto central para la aventura.

Ahí puedes guardar el progreso, consultar el árbol de habilidades, reorganizar tu equipamiento, cambiar la apariencia de tu personaje y administrar la caja de almacenamiento. Sin embargo, este punto también es algo tedioso, solamente ahí puedes guardar la partida y las locaciones que te otorgan no son tan generosas como uno habría de esperar, por lo que, es engorroso. Hasta el primer nivel piso del castillo solo cuentas con dos espacios. Cabe mencionar, también son los únicos espacios en los que puedes subir de nivel.

Mientras continúas explorando la mazmorra encuentras a un compañero que rápidamente se convierte en un apoyo importante durante los primeros combates. Conforme avanza la historia se revela quién es realmente, aunque durante las primeras horas ambos forman un dúo bastante sólido que facilita la supervivencia y hace más llevadero el aprendizaje de las mecánicas. Como parte de la exploración también cuentas con un catálogo de monstruos que registra a las criaturas que encuentras durante el recorrido. Además de servir como una especie de bestiario, ofrece información útil para comprender mejor sus fortalezas, debilidades y el tipo de desafíos que representan.

Antes de acceder al editor de personaje deberás completar varias misiones introductorias. Entre ellas destaca el enfrentamiento contra un jefe y una serie de eventos narrativos que abarcan el cierre de la beta. Solo después de ese punto, cuando el videojuego se prepara para su lanzamiento oficial dentro de la historia, podrás personalizar por completo a tu protagonista. Debo admitir que la personalización no terminó de cumplir mis expectativas, pero ello no quiere decir que sea limitada o descuidada.

Pero, es cierto que, el catálogo de opciones disponibles resulta algo limitado si se compara con otros JRPG recientes. Aun así, ofrece suficientes alternativas para construir un personaje propio y distinguirlo del resto de jugadores, por lo que finalmente cumple con su función. Donde sí encontré una mayor variedad fue en el catálogo de armas, armaduras, accesorios y objetos. Conforme exploras nuevas zonas y completas misiones aparecen suficientes opciones para experimentar con distintos estilos de combate y adaptar el equipamiento a las necesidades de cada enfrentamiento.

Una de las misiones más extensas sirve como puente entre la beta y el verdadero inicio del juego mortal. En ese momento la historia comienza a coincidir con los acontecimientos protagonizados por Kirito y los demás personajes principales de Sword Art Online. Justo antes de que todo cambie, incluso tienes la oportunidad de verlo y presenciar algunos de los momentos más importantes desde la perspectiva de un personaje completamente diferente. Ese es, probablemente, uno de los mayores atractivos de Sword Art Online: Echoes of Aincrad.

Aunque tu protagonista vive su propia aventura, la narrativa se desarrolla en paralelo a la historia original y permite cruzarse con personajes emblemáticos de la franquicia. Poco a poco los secretos de Aincrad comienzan a revelarse y la sensación de formar parte de aquel mundo termina convirtiéndose en uno de los principales incentivos para seguir avanzando. El apartado mecánico de Sword Art Online: Echoes of Aincrad Sword Art Online: Echoes of Aincrad basa buena parte de su propuesta en la progresión del personaje y en la libertad para desarrollar un estilo de combate propio. El sistema gira alrededor del árbol de habilidades, la administración del equipamiento y la ejecución de combos, tres elementos que trabajan de manera conjunta para darle personalidad al gameplay.

La idea es que cada jugador pueda moldear a su protagonista de acuerdo con sus preferencias y encontrar una estrategia que se adapte a la forma en la que desea recorrer Aincrad. Durante las primeras horas los combates resultan relativamente sencillos y funcionan como una introducción a las mecánicas principales. Los primeros combos son fáciles de ejecutar y permiten familiarizarse con los controles sin demasiada presión. Sin embargo, conforme avanzas por los distintos pisos y desbloqueas nuevas habilidades, las posibilidades aumentan de forma considerable.

Poco a poco el sistema adquiere una mayor profundidad y exige combinar ataques, administrar recursos y elegir cuidadosamente el momento adecuado para utilizar cada habilidad. Del mismo modo, los enemigos también incrementan su dificultad. Aunque los primeros monstruos pueden parecer simples, conforme avanzas comienzan a presentar patrones de ataque más agresivos y requieren prestar mayor atención a sus movimientos. En consecuencia, dominar los combos deja de ser una opción y se convierte en una necesidad para superar los enfrentamientos más complicados.

El catálogo de criaturas también resulta suficientemente variado. Durante la exploración te enfrentas a golems ocultos en las zonas más oscuras, criaturas fantásticas que habitan los espacios abiertos y otros enemigos con ataques y comportamientos muy diferentes entre sí. Esa diversidad evita que los combates se vuelvan repetitivos con demasiada rapidez y obliga al jugador a modificar constantemente su estrategia. Los jefes de cada piso representan un desafío todavía mayor.

No solo poseen una mayor cantidad de vida, sino que también cuentan con ataques capaces de castigar cualquier error. En varias ocasiones tuve la impresión de que estos enfrentamientos fueron diseñados pensando en el trabajo en equipo más que en un jugador completamente solitario. Aunque es posible derrotarlos por cuenta propia, hacerlo requiere paciencia, conocer bien sus patrones y aprovechar correctamente las habilidades disponibles. Como ocurre en otras entregas recientes de la franquicia, no recorres Aincrad completamente solo.

A lo largo de la aventura puedes reclutar distintos compañeros que participan activamente en el combate y cuya presencia termina marcando una diferencia importante durante las batallas más exigentes. Cada uno cuenta con estadísticas que pueden mejorarse conforme avanzas en la historia, permitiendo que mantengan un nivel competitivo frente a los enemigos más fuertes. Además de participar en los enfrentamientos, los compañeros funcionan como un apoyo estratégico. Es posible solicitar su ayuda en momentos específicos, aprovechar sus habilidades para complementar las tuyas e intercambiarlos según las necesidades de cada misión.

Conforme la aventura progresa todo indica que el número de aliados disponibles aumenta, ofreciendo un margen mayor para experimentar con diferentes combinaciones. La exploración también tiene un papel importante dentro de la experiencia. Aunque durante las primeras horas el mapa puede parecer reducido, esa impresión desaparece poco a poco conforme desbloqueas nuevas rutas y accedes a escenarios que permanecían ocultos. La sensación de descubrir nuevos espacios ayuda a mantener el interés y transmite la idea de que Aincrad continúa expandiéndose conforme avanzas por la historia.

Por ahora resulta difícil determinar cuáles son los verdaderos límites del mundo que propone Sword Art Online: Echoes of Aincrad. Conforme se abren nuevas áreas queda claro que todavía existen regiones por descubrir y que el recorrido apenas comienza. Esa progresión constante hace que la exploración conserve un incentivo permanente para seguir jugando. Las mecánicas principales, en realidad, no son especialmente complejas.

La gestión del inventario, las habilidades y el equipamiento puede entenderse con relativa facilidad después de unas horas de juego. Donde sí encontré una curva de aprendizaje más pronunciada fue en los controles. Algunos comandos requieren cierta adaptación y, durante los primeros combates, es fácil cometer errores simplemente por no estar completamente familiarizado con el esquema de botones. Afortunadamente, esa sensación desaparece conforme acumulas más horas de juego y comienzas a dominar las herramientas que el título pone a tu disposición.

Ahora, consideraciones importantes: no puedes nadar, existe un daño denso por caídas y sinceramente, Sword Art Online: Echoes of Aincrad tampoco satisfizo mi expectativa de la exploración; siendo, más bien, reducida. Sword Art Online: Echoes of Aincrad: música, apartado visual y rendimiento En el apartado visual, debo admitir que Sword Art Online: Echoes of Aincrad no terminó de cumplir con mis expectativas. Si bien las ilustraciones principales y las cinemáticas cuentan con un mejor nivel de detalle y ayudan a transmitir la identidad de la franquicia, los escenarios presentan texturas que, en distintos momentos, se perciben planas y poco trabajadas. En algunas zonas el acabado visual luce anticuado y rompe parcialmente la inmersión, sobre todo cuando se compara con otros JRPG recientes.

Considerando que toda la propuesta gira en torno a recorrer Aincrad, esperaba un mayor cuidado en la construcción de los escenarios. Evidentemente no se trata de una experiencia de realidad virtual como la que viven los protagonistas del anime, pero aun así el apartado gráfico pudo aprovechar mejor la tecnología actual para ofrecer ambientes más detallados y memorables. El apartado sonoro tampoco consigue destacar demasiado. La música cumple con su función de acompañar la exploración y los combates, mientras que los efectos de sonido ayudan a dar peso a los enfrentamientos, pero en ningún momento encontré una pieza musical que realmente permaneciera en mi memoria después de jugar.

En ese sentido, el juego opta por una propuesta funcional antes que por una identidad sonora particularmente memorable. No obstante, también hay aspectos positivos. El diseño de las ciudades y de los distintos pisos de Aincrad está bien logrado y consigue transmitir la personalidad de cada región. Los cambios en la paleta de colores, la ambientación y la distribución de los escenarios ayudan a que cada zona tenga una identidad propia, haciendo que la exploración resulte más agradable conforme avanzas por la historia.

Lamentablemente, esos aciertos visuales conviven con algunos problemas técnicos que afectaron mi experiencia. Durante mi partida encontré errores relacionados con el sistema de guardado y fallas en algunos menús, especialmente en el apartado de configuración. Aunque no fueron problemas constantes al grado de volver injugable la aventura, sí llegaron a interrumpir el ritmo de la exploración y provocaron cierta frustración, sobre todo cuando era necesario detener la partida. En futuras actualizaciones estos inconvenientes podrían corregirse, pero durante el periodo en el que realicé esta reseña representan uno de los aspectos más débiles del juego y un punto que considero importante tener presente antes de comenzar la aventura. ¿Debes jugar Sword Art Online: Echoes of Aincrad?

Sword Art Online: Echoes of Aincrad es un título pensado, principalmente, para quienes han seguido la franquicia durante años. Su mayor fortaleza no reside necesariamente en innovar dentro del género de los JRPG o de las experiencias de acción, sino en permitir que los jugadores recorran Aincrad desde una perspectiva diferente y compartan escenario con algunos de los personajes más emblemáticos de la obra de Reki Kawahara. Eso no significa que sea un mal juego. Por el contrario, ofrece un sistema de progresión competente, un combate que adquiere mayor profundidad conforme avanzas y una exploración que invita a seguir descubriendo nuevos pisos.

Sin embargo, tampoco consigue sobresalir frente a otros exponentes del género. Varias de sus mecánicas resultan familiares y el apartado técnico presenta fallas que terminan afectando la experiencia más de lo deseable. La personalización del protagonista cumple con su objetivo, mientras que el sistema de compañeros aporta variedad a los combates y ayuda a que los enfrentamientos contra los jefes resulten más dinámicos. Del mismo modo, la progresión mediante habilidades y equipamiento ofrece suficientes opciones para experimentar con distintos estilos de juego, incluso si nunca llega a sentirse especialmente revolucionaria.

En contraste, el apartado visual deja sensaciones encontradas. Hay escenarios con un diseño atractivo y una dirección artística que recuerda constantemente al universo de Sword Art Online, pero las texturas y algunos acabados técnicos no alcanzan el nivel que esperaba de una producción de esta escala. A ello se suman los bugs que encontré durante mi partida, un elemento que inevitablemente termina pesando en la evaluación general. Al final, el principal atractivo de Sword Art Online: Echoes of Aincrad sigue siendo su capacidad para expandir el primer arco de la franquicia y ofrecer una historia paralela a la de Kirito.

Si eres fanático de SAO, probablemente disfrutarás la oportunidad de recorrer nuevamente Aincrad desde otra perspectiva, encontrarte con personajes conocidos y descubrir nuevos acontecimientos dentro de uno de los momentos más importantes de la saga. En cambio, si buscas un JRPG capaz de competir con los mejores representantes del género únicamente por sus mecánicas o por su apartado técnico, es posible que esta entrega se quede un paso atrás. Su propuesta funciona mejor como una carta de amor para los seguidores de la franquicia que como una revolución dentro de los juegos de rol y acción. La franquicia, además, continúa expandiéndose con nuevos proyectos, entre ellos una novela ligera y una película original que formará parte del canon de la historia.

Sword Art Online: Echoes of Aincrad aprovecha ese impulso para regresar al escenario que convirtió a SAO en un fenómeno mundial y ofrecer una nueva forma de revivir los primeros pasos de Kirito dentro del castillo flotante de Aincrad. No te pierdas nuestro contenido de noticias y artículos especiales en Google News. Jugamos Sword Art Online: Echos of Aincrad en PC con un código proporcionado por un representante de Bandai Namco