Llevamos décadas creyendo que la Gran Pirámide se construyó en una época. El último análisis de los expertos la sitúan 22.000 años antes

Llevamos décadas creyendo que la Gran Pirámide se construyó en una época. El último análisis de los expertos la sitúan 22.000 años antes

El ingeniero Alberto Donini, de la Universidad de Bolonia, cree firmemente que hemos estado décadas datando mal la construcción de la Gran Pirámide. Mientras que los expertos llevan años certificando que se remonta a Keops hacia el 2560 a.C., el método empleado por el italiano establece, como mínimo, unos 24.941 años de antigüedad. Él lo llama Relative Erosion Method y, a grandes rasgos, lo que hace es comparar cómo el paso del tiempo erosiona los bloques de piedra caliza. En la comparativa entre aquellos que estaban expuestos desde la construcción frente a los que tuvieron un revestimiento hasta hace 675 años, cuando el terremoto de 1303 obligó a retirarlos, las cifras apuntan una construcción alrededor del 22.941 a.C.

Entre 9.000 y 37.000 años de error Ante la voltereta mental que supone asomarse a todos esos años cabe destacar tres cosas. La primera es que el sistema de Donini no pretende fijar una fecha exacta, sino un intervalo de probabilidad que en realidad va del 8954 a.C. al 36878 a.C. con un 68,2 % de probabilidad. Eso no quita que, incluso en el caso menos extremo, siga marcándose una diferencia más que considerable. También apunta que los cambios en el clima antiguo, con una humedad mucho más elevada que la actual, así como factores adicionales como el impacto del turismo o incluso la cobertura de la arena, podrían llegar a trastocar los cálculos.

En cualquier caso, su teoría en base al experimento es que Keops no construyó la pirámide, y que sólo la reutilizó o reformó. Lo segundo que conviene destacar es que el estudio sobre la Gran Pirámide no se ha revisado por pares. Es decir, que aunque sí se ha publicado en una revista científica, no se ha puesto a prueba por parte de otros profesionales ajenos a la investigación de Donini. Lo que él busca, precisamente, es que ese ejercicio se haga repitiendo su método y sistema de medición en otros monumentos y con otros equipos para poner a prueba su hallazgo.

Por último, cabe apuntar que Donini no es el primero en pensar en la erosión. Con el auge de la egiptología ya se realizaron mediciones similares en otros monumentos como la Gran Esfinge de Guiza, pero el consenso de la comunidad científica siempre ha sido atarse a las pruebas escritas de la datación en vez de a lo que las piedras pudiesen llegar a afirmar. No por capricho, sino porque hay demasiados factores externos en el deterioro de la caliza como para fiarse al 100%. Imagen | Nina En 3DJuegos | Esta pirámide esconde un centro comercial con caimanes en su interior.

Es el templo que demuestra que MrBeast se equivoca