Bloomberg — En su reunión de política monetaria más reciente, algunos funcionarios de la Reserva Federal afirmaron que existían argumentos para subir las tasas de interés, aunque finalmente apoyaron la decisión de mantenerlas sin cambios. En términos más generales, las minutas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto celebrada los días 16 y 17 de junio, publicadas este miércoles, reflejaron una creciente preocupación entre los miembros del banco central por la inflación, justo cuando las inquietudes sobre el mercado laboral se habían atenuado ligeramente. “En general, los participantes consideraron que la información recibida durante el período entre reuniones sugería que los riesgos al alza para la estabilidad de los precios seguían siendo elevados, mientras que los riesgos a la baja para alcanzar el pleno empleo se habían moderado ligeramente”, se indica en las minutas. En su primera reunión bajo la presidencia de Kevin Warsh, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votó por unanimidad mantener la tasa de interés de referencia de los fondos federales entre el 3,5% y el 3,75%. En su comunicado posterior a la reunión, los funcionarios indicaron que la inflación se mantenía elevada y se comprometieron a garantizar la estabilidad de precios.
Las nuevas proyecciones de tasas publicadas tras la reunión revelaron que nueve miembros preveían al menos una subida de un cuarto de punto este año, mientras que seis anticipaban al menos dos. Otros nueve no esperaban ningún cambio o preveían una reducción. El nuevo presidente de la Fed, que se ha mostrado crítico con las denominadas “orientaciones prospectivas”, se negó a presentar una previsión sobre las tasas. El comité debatió diversos escenarios sobre cómo podría evolucionar la economía estadounidense en los próximos meses.
En un escenario que contempla una inflación moderada, la mayoría de los participantes indicó que esperaba que el banco central mantuviera o, con el tiempo, redujera el rango objetivo para la tasa de los fondos federales. No obstante, en otro escenario en el que la inflación se mantuviera elevada debido a una fuerte demanda impulsada por la inteligencia artificial, los altos precios de la energía y los aranceles, la mayoría señaló que “probablemente se justificaría cierto endurecimiento de la política monetaria”. Esas preocupaciones se vieron respaldadas apenas una semana después por nuevos datos que mostraban que el indicador de inflación preferido por la Fed, el índice de precios de los gastos de consumo personal, subió en mayo un 4,1% con respecto al año anterior, el mayor incremento desde abril de 2023. Esto se debió en gran medida al impacto de la guerra de Irán en los precios de la energía, pero el indicador subyacente, que excluye los componentes volátiles de los alimentos y la energía, también se disparó un 3,4%.
Desde la reunión, el panorama general de la inflación se ha visto empañado por las fluctuaciones de los precios del petróleo relacionadas con las noticias procedentes de Medio Oriente. Los precios del crudo se desplomaron cuando parecía que el alto al fuego entre Irán y EE.UU. se consolidaba, lo que permitió el paso de más buques por el estrecho de Ormuz; sin embargo, la reanudación de las hostilidades esta semana ha vuelto a hacer subir los precios del petróleo. El miércoles por la mañana, el presidente Donald Trump declaró que, en su opinión, el alto al fuego había llegado a su fin y que EE.UU. probablemente lanzaría nuevos ataques contra Irán. A primera hora del miércoles, los inversores pronosticaban una o dos subidas de tasas de un cuarto de punto este año.
Ver más: Los grandes bancos de EE.UU. superan la prueba de resistencia de la Fed Los miembros del banco central estarán atentos a la publicación de los datos de precios al consumidor de junio, prevista para el 14 de julio, y probablemente se centrarán en los factores que contribuyen a la inflación distintos del sector energético. Estos datos se darán a conocer el mismo día en que Warsh comparecerá ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes para su primera comparecencia ante el Congreso desde que juró su cargo el 22 de mayo. Las minutas mostraron que los miembros del banco central seguían esperando un “sólido crecimiento del PIB real” durante el resto de 2026. También señalaron varios indicadores de empleo que sugerían que el mercado laboral se mantenía estable y no parecía ser una fuente de presión inflacionaria.
El comunicado del 17 de junio fue más breve que los comunicados posteriores a las reuniones recientes, lo que presagia cambios bajo la dirección de Warsh, quien ha prometido una renovación en la estrategia de comunicación del banco central. Las minutas mostraron que varios funcionarios coincidieron en que era hora de considerar cambios significativos en el comunicado posterior a la reunión. Lea más en Bloomberg.com