Era la antesala antes de la alta monatña y estaba marcada para un final al sprint. El Tour de Francia ya tiene su primer vencedor velocista. El neerlandés Olav Kooij (Decathlon-CMA CGM Team) se ha llevado este miércoles la quinta etapa de la competición, con nervios en esa parte final tras una caída que ha cortado el pelotón, pero sin consecuencias para los hombres de la general. Aunque se han dejado unos segundos en línea de meta con el ganador de etapa, el noruego Torstein Traeen ha defendido sin ningún problema su maillot amarillo, por el que apuntan a luchar en próximas horas un Tadej Pogacar y un Jonas Vingegaard que también han entrado en el grupo principal.
Los dos han reservado fuerzas antes de asumir el protagonismo en próximas horas. Es el jueves, con la gran etapa de montaña con Tourmalet incluido, el primer día marcado en rojo en este Tour de Francia 2026 y por ello la calma ha reinado este miércoles, en la quinta etapa entre Lannemezan y Pau (158,3 kilómetros). La ronda francesa ha vivido su primera jornada llana con final al sprint, con apenas una cota de tercera categoría a veintiséis kilómetros del cierre. El francés Baptiste Veistroffer (Lotto Intermarché) atacaba poco después de darse la salida ante el beneplácito del pelotón.
Ninguno de los demás equipos decidía meter a corredores en la escapada, en un día que estaba muy marcado para dar una oportunidad a los equipos de los velocistas. Por ello, los equipos de los hombres de la general se limitaban a resguardarse y a colocarse bien en el grupo multicolor. Eran Alpecin-Premier Tech y Soudal Quick-Step quienes mantenían la diferencia siempre controlada con Veistroffer, quien nunca inquietaba en la lucha por la etapa. Por detrás, la tranquilidad era máxima, con algún susto como un cambio de bicicleta de Jonas Vingegaard en la entrada a los últimos cincuenta kilómetros de la etapa.
Apenas el paso de montaña por Baleix (un tercera de 1,3 kilómetros al 7,5% a veinticinco kilómetros del cierre) provocaba un movimiento de Alex Baudin para cazar el punto en liza y veía a Kasper Asgreen (EF Education-EasyPost), Valentin Paret-Peintre (Soudal Qick-Step) y Fred Wright (Pinarello Q36.5) darle continuidad para cazar unos veinte segundos de diferencia de un pelotón a menos de un minuto del líder de la etapa. No inquietaba el movimiento lo más mínimo a los favoritos, que no tardaban en engullir a todos los escapados, incluido un Veistroffer que veía terminarse su aventura a catorce kilómetros del final de la etapa. Eran Uno-X y Cofidis quienes tomaban la iniciativa en el acercamiento a los últimos kilómetros. En ellos, a poco más de cinco de meta, Alex Molenaar (Caja Rural), Victor Campenaerts (Visma-Lease a Bike) y Jasper Stuyven (Soudal Quick-Step) se iban al suelo, con Molenaar como el peor parado con un golpe en el hombro.
Seguía su curso hasta el sprint el pelotón, con unos segundos perdidos tanto para Seixas como para Torstein Traeen. Con el grupo desordenado y estirado a causa de esa caída, Pedersen y Tim Merlier se metían en el grupo de cabeza, pero era Olav Kooij (Decathlon) quien se llevaba la victoria por aceleración por delante de Max Kanter (Astana) y de Tim Merlier (Soudal Quick-Step). Por detrás, a catorce segundos, los favoritos entraban desordenados en la larga fila que llegaba a meta. Tadej Pogacar, Remco Evenepoel y Paul Seixas lo hacían varios segundos antes que Jonas Vingegaard, pero los jueces determinaban que todos entraban en un grupo único y no picaban diferencias.
Así, Torstein Traeen se mantiene como líder con veintiocho segundos de ventaja sobre Sean Quinn (EF Education-EasyPost) y con 3:50 sobre Mathias Vacek (Lidl-Trek). Pogacar es cuarto a 7:53, Vingegaard quinto empatado con el esloveno, Evenepoel séptimo a 8:16, Isaac del Toro octavo a 8:17, Juan Ayuso noveno a 8:20 y Seixas, décimo a 8:41. Este jueves le toca a ellos tomar el protagonismo: llega la primera gran etapa de montaña del Tour de Francia 2026 con el Aspin y el Tourmalet.