Durante años, Danny Alfaro conquistó las plataformas digitales gracias a su espontaneidad, autenticidad y cercanía con millones de seguidores. Lo que comenzó como un hobby adolescente compartiendo videos sobre belleza, maquillaje y estilo de vida, terminó convirtiéndose en una sólida carrera dentro de la industria del entretenimiento. Hoy, la influencer mexicana suma un nuevo logro a su trayectoria: abrirse paso como actriz en las exitosas micronovelas de ViX. “Una de las metas más importantes que me propuse este año era incursionar en la actuación. Gracias a Dios ya he grabado tres micronovelas y vienen más proyectos.
Ha sido una experiencia increíble que me ha abierto nuevas puertas”, comparte a TVyNovelas. La actuación llegó como una oportunidad inesperada, pero también como el resultado de años de preparación informal frente a las cámaras y de una personalidad que siempre encontró en la expresión artística una forma de conectar con los demás. “Llevo muy poco tiempo actuando. Empecé a finales del año pasado y en enero entré a un curso intensivo en el CEA. Ahí comenzó realmente esta aventura.
Siempre estaré agradecida con la productora Raquel Rocha porque fue la primera persona que creyó en mí como actriz”, recuerda. Aunque muchos la identifican como una de las influencers más exitosas de México, Danny asegura que su historia comenzó mucho antes de las redes sociales. Desde niña mostró una personalidad inquieta, creativa y extrovertida. “Siempre fui una niña muy expresiva. Me encantaba bailar, grabar videos, participar en concursos y estar frente a una cámara.
Nunca imaginé que algo que hacía por diversión terminaría convirtiéndose en mi profesión”, dijo Danny Alfaro “Nunca pensé que podría vivir de esto. Mucho menos imaginé que las redes me abrirían las puertas del modelaje, de campañas con marcas que admiraba desde niña o incluso de la actuación. Todo se fue dando de manera muy orgánica, simplemente por atreverme a ser yo misma”. Antes de incursionar en las micronovelas de ViX, Danny debutó como cantante con el sencillo Sugar y continúa preparándose profesionalmente para consolidar una carrera actoral de largo plazo.
Más allá de los millones de seguidores y del éxito en redes sociales, uno de sus mayores orgullos es poder retribuir a su familia todo el apoyo recibido y compartir con ellos los logros que ha alcanzado a lo largo de los años. Danny reconoce que el apoyo incondicional de sus padres fue clave para que pudiera perseguir sus sueños sin miedo. “Mis papás siempre apoyaron todas mis locuras. Si un día quería aprender a surfear, patinar o probar algo nuevo, ellos eran los primeros en impulsarme. Me enseñaron a confiar en mí misma, a ser auténtica y a no tener miedo de intentar cosas diferentes”.
La primera gran señal de que algo extraordinario estaba ocurriendo llegó cuando apenas tenía 15 años. Uno de sus videos se volvió viral y llamó la atención de una agencia en San Diego. “Recuerdo que llamaron a mi mamá para decirle que querían trabajar conmigo. Ella se quedó sorprendida porque no entendía cómo alguien podía descubrirme a través de internet. Todo empezó gracias a un video que tuvo muchísimas reproducciones y cambió mi vida”.
A partir de ese momento, las oportunidades comenzaron a multiplicarse. Conforme crecía su presencia digital, también llegaban proyectos comerciales, colaboraciones y campañas publicitarias. Sin embargo, el momento decisivo llegó cuando cumplió la mayoría de edad y tuvo que elegir entre continuar una carrera universitaria o dedicarse de lleno a la creación de contenido. “Mis papás me dijeron algo que nunca voy a olvidar: ‘Si esto es lo que quieres hacer, adelante. La escuela siempre estará ahí’.
Ese respaldo me dio la confianza para apostar por este sueño”. “Todo se lo debo a mis padres. Poder consentirlos, invitarlos de viaje o ayudarlos es una de las cosas que más feliz me hacen. Desde muy chica soñaba con convertirme en una hija que pudiera retribuirles un poco de todo lo que hicieron por mí”. Ahora, la joven originaria de Baja California enfrenta un desafío completamente distinto: construir personajes y transmitir emociones complejas ante las cámaras.
Su debut como protagonista llegó con la micronovela Condenada por un ángel, una producción que combina drama, fantasía y emociones extremas. “Fue un proyecto muy intenso porque tuve escenas emocionalmente muy fuertes. Me tocó interpretar un embarazo, una escena de parto, llorar, pelear y vivir situaciones muy complejas. Fue un gran reto y al mismo tiempo una experiencia que me ayudó a crecer muchísimo como actriz”. Lejos de tratarse de una experiencia aislada, aquel primer proyecto abrió nuevas puertas dentro de la industria. “Después de esa primera micronovela llegaron más propuestas y ya grabé otras dos historias completamente diferentes que se estrenarán este mismo año.
Estoy muy emocionada por lo que viene”.