En un editorial titulado Mientras la solidaridad queda en el olvido, publicado en el sitio digital del diario Il Faro di Roma, se remarca que la postura asumida por este país en la votación del pasado 7 de julio “parece incomprensible dada la historia de las relaciones entre los pueblos italiano y cubano”. En el texto, firmado por el reconocido economista y activista político Luciano Vasapollo, se señala que “la abstención de Italia no es meramente un acto diplomático”, pues muestra “una pérdida de autonomía política y una subordinación a la lógica de los grandes bloques de poder”. “Un país como Italia, que históricamente ha reconocido el valor de la solidaridad internacional y la cooperación entre los pueblos, podría haber adoptado una postura diferente, acorde con su tradición constitucional y el principio del multilateralismo”, enfatiza el dirigente de la Red de los Comunistas. El también cofundador del capítulo italiano de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad” apuntó que esta nación europea “se abstuvo vergonzosamente de votar sobre el bloqueo a Cuba, mientras el pueblo cubano sigue pagando el precio de una cruel guerra económica”. Vasapollo consideró que “emerge de este asunto el rostro de una Italia cada vez más subordinada a la lógica estratégica de Estados Unidos, una Italia que renuncia a su propia autonomía en política exterior y se alinea con las posiciones de Washington incluso cuando éstas entran en conflicto con el sentir de la mayoría de la comunidad internacional”.
En tal sentido, refiere que la abstención de Italia adquiere un significado político específico, pues no parece ser una decisión neutral, sino más bien “el resultado de un vínculo de lealtad atlántica que, en última instancia, prevalece sobre los principios del multilateralismo, la solidaridad entre los pueblos y la propia tradición diplomática” de este país. Por su parte la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic) resaltó en un comunicado que el debate del pasado martes sobre el criminal bloqueo norteamericano contra la nación caribeña, recrudecido durante el gobierno del presidente Donald Trump, “fue aceptado con el voto favorable de 136 países, frente a solo nueve en contra y 30 abstenciones”. La Anaic lamentó que entre estos últimos figuró Italia “que con su abstención perdió, por enésima ocasión, la posibilidad de demostrar independencia, quedando en muy mal lugar a nivel internacional”. También el partido Refundación Comunista se pronunció sobre este tema al señalar que esta nación fue una de las pocas de la Unión Europea en adoptar esa postura, lo que calificó como “una vergüenza”, ya que de esa forma “traicionó a Cuba”, cuyo pueblo “sufre un bloqueo criminal y genocida impuesto por Trump”. “Esto resulta aún más grave si se compara con la postura de otros países europeos, como Francia y España, que optaron por votar a favor del debate contra el bloqueo económico impuesto a Cuba”, junto a la inmensa mayoría de la comunidad mundial, reafirma Vasapollo en el editorial publicado por el diario Il Faro di Roma. nmr/ort