El fin del formato físico en PlayStation abre una batalla legal que podría costarle mucho dinero a Sony

El fin del formato físico en PlayStation abre una batalla legal que podría costarle mucho dinero a Sony

Comprar un videojuego en formato físico se ha convertido casi en un acto de resistencia, especialmente después del anuncio de Sony del fin de los discos en PlayStation. A partir de enero de 2028, Sony dejará de fabricar discos para juegos que se lancen después de ese mes. Ello ha llevado a una ola de críticas enorme hacia Sony y a que creadores míticos como Hideo Kojima se opongan al fin del formato físico. Sin embargo, este fenómeno también ha abierto la puerta a que organizaciones de consumidores estudien acciones legales contra Sony.

Otra demanda más para Sony Una de esas organizaciones es Stichting Massaschade & Consument, un colectivo holandés que ha advertido a Wccftech de un problema. Sin discos, desaparece la única forma que tenían los jugadores de comprar o vender un juego de PlayStation a un precio distinto al que marca la propia Sony en su tienda digital. "Ese es precisamente el problema que denunciamos en nuestra campaña por una PlayStation justa: un precio nunca puede ser justo cuando el comprador se queda sin derechos de propiedad ni alternativa". Su presidenta, Lucia Melcherts, habla de ello: "Sin mercado de segunda mano ni tiendas que compitan con la PlayStation Store, será Sony quien decida en solitario cuánto cuesta un juego y durante cuánto tiempo se puede usar", algo que la organización considera el corazón mismo de su demanda. "El fin de los discos físicos elimina elimina el último lugar donde aún se podía comprar y vender un juego de PlayStation a un precio competitivo". Las palabras de Melcherts no son un caso aislado, sino forman parte de una demanda mucho más grande llamada 'Fair PlayStation', que ya representa a 1,7 millones de jugadores holandeses y reclama más de 400 millones de euros en compensación por lo que llaman el "impuesto Sony".

La batalla legal no se queda en Países Bajos, pues en Estados Unidos hay un acuerdo colectivo pendiente de aprobación final por precios digitales artificialmente altos, y en Reino Unido avanza una demanda de 2.000 millones de libras conocida como "PlayStation You Owe Us", donde Sony defiende que sus precios reflejan el coste real y el valor de su plataforma.