Mujeres destacan en el multitudinario adiós al ayatolá Seyed Ali Jamenei

Mujeres destacan en el multitudinario adiós al ayatolá Seyed Ali Jamenei

Las primeras luces en Teherán, la capital, no trajo el eco habitual, sino un murmullo de dolor colectivo. Entre la multitud destaca una presencia imponente y organizada: las mujeres de Irán. Vestidas de luto, no han venido solo a llorar; asisten para ejercer lo que consideran su más alta responsabilidad social y espiritual. Para ellas, la pérdida del Líder mártir representa la orfandad de un referente que defendió su identidad y su dignidad en la sociedad moderna.

Mientras los medios occidentales suelen retratarlas bajo una mirada reduccionista, las calles revelan una realidad activa. Esta movilización se desplegó con fuerza en tres ejes geográficos fundamentales: Mashad, Qom y la capital, Teherán. Lejos de ser espectadoras pasivas, las mujeres lideraron la organización, la gestión de los flujos humanos, el servicio sincero a los peregrinos y el apoyo logístico bajo un sofocante calor. Es la materialización de una doctrina.

En su pensamiento, el Líder mártir consolidó el llamado “Tercer Modelo de Mujer Musulmana”. Una visión revolucionaria donde la mujer no es recluida en la pasividad del hogar, pero tampoco instrumentalizada bajo los estándares occidentales. Su grandeza radica en ser el núcleo de la familia sin limitar su desarrollo en la ciencia, la política y la alta academia. Nargues Fallah, Teherán frr/msm