Desde su fundación hace varias décadas, Studio Ghibli se ha convertido en, posiblemente, el estudio de animación más representativo e importante de la industria del anime. La compañía ha dejado obras maestras de todo tipo nacidas de la mente de Miyazaki, que ha ido marcando a varias generaciones con muchas de sus películas. Sin embargo, por muy bueno que sea alguien, el tiempo siempre será su mayor enemigo. Y, sabiendo que Miyazaki tiene ya 85 años, cualquiera pensaría, de manera lógica, que podría retirarse sin problema y pasar sus últimos años en paz, pero parece que no será así. "La verdad es que llega un momento en el que uno acaba un poco harto y piensa: 'Ya va siendo hora de que pare un poco'", comentaba Goro Miyazaki, hijo del director, quien aseguró poco después, en la misma entrevista con el medio nipón Oricon, que "seguirá dibujando hasta el día de su muerte".
Lo cierto es que esto no es una excepción en Japón. Buena parte de los trabajadores de edad avanzada están tan comprometidos con su trabajo que ya tienen ese acuerdo de por vida con su oficio. De hecho, muchos no se retiran a pesar de su avanzada edad porque no sabrían qué hacer con su vida sin el trabajo. De hecho, Miyazaki no es que siga dibujando solamente, sino que actualmente está trabajando en su próxima película, algo que muy pocas personas de esa edad son capaces de conseguir y que demuestra la entrega de Miyazaki por su trabajo, pero, al mismo tiempo, el problema de obsesión que tienen los japoneses con sus oficios.