Era un día de gigantes y Tadej Pogacar ha demostrado que, por el momento, no tiene la más mínima intención de dejar de ser el más notable de ellos. El tetracampeón del Tour de Francia ha dado el primer gran paso en la búsqueda del quinto tras su enésima exhibición memorable, esta vez con el añadido de producirse en la cima de las cimas, la del mítico Tourmalet. Tadej Pogacar ha ganado en solitario la primera gran etapa de montaña del Tour 2026. Era la que unía Pau con Gavarnie-Gèdre tras 186,2 kilómetros, con final en alto en un segunda.
Pero era, sobre todo, la que encadenaba Aspin y un Tourmalet llamado a presentar la primera gran batalla entre los 'gallos': Pogacar ha soltado a un Jonas Vingegaard al que ha descolgado a treinta segundos en la cima para ampliar después distancias hasta los 2:38 en meta. En definitiva, en un día en el que como se esperaba han cedido los tres primeros de la general, Pogacar es, de nuevo, el líder del Tour de Francia. Con bonificaciones, su distancia sobre Vingegaard se amplía hasta los 2:42 en la general, con 3:27 de ventaja sobre Isaac del Toro. Pero Pogacar no solo es el líder por números, sino sobre todo por sensaciones: nadie ha podido aguantar su ataque de camino a la cima del Tourmalet y el esloveno ha gritado allí a los cuatro vientos que acepta el desafío de seguir escribiendo muchas páginas en la leyenda del Tour de Francia.
En ella ha fraguado una victoria más. La segunda de etapa en este Tour. La vigesimotercera de etapa de su trayectoria en la ronda francesa. La decimoquinta de la temporada.
La centésimo vigesimotercera de su carrera. Y así número a número, récord a récord, para seguir avanzando hacia el objetivo final: un quinto Tour de Francia, aún lejano, para el que este jueves ha presentado candidatura con el primer golpe de efecto. UAE, siempre con el control Victor Campenaerts y Mads Pedersen tiraban de unos primeros compases repletos de ataques en el pelotón. Huub Aritz se unía por momentos a ellos, porque el ritmo por detrás era endiablado.
Tanto era así que, por momentos, Remco Evenepoel se quedaba cortado en la segunda mitad de un pelotón que aceleraba hasta engullir a los escapados a poco más de ciento kilómetros del cierre. Quedaban todavía unos kilómetros hasta la ascensión a Mauvezin y varios ciclistas lo volvían a intentar. Jan Tratnik (Red Bull-bora), Damiano Caruso (Bahrain-Victorious), Tobias Foss (Netcompany INEOS), Ben O'Connor (Jayco-AlUla) y Guillaume Martin (Groupama), lo intentaban sin éxito, porque la ascensión a este puerto de tercera, de 3 kilómetros al 6,4%, hacía el resto. Aunque O'Connor se empeñaba en coger la fuga.
Xabier Azparren (Pinarello) intentaba sin éxito unirse a él y el australiano se quedaba solo en cabeza de carrera en la llegada al primer gigante del día. Esperaba Aspin, un primera de 12 kilómetros al 6,5%. UAE cogía el pulso del pelotón para empezar a hacer daño desde lejos, con Nils Politt con un ritmo constante. Juan Ayuso, con un pinchazo, tenía que gastar unas fuerzas de más para unirse al grupo principal, del que se descolgaban el líder de Movistar Cian Uijtdebroeks y el líder de la montaña Alex Baudin.
El ritmo del UAE por detrás era tan fuerte que O'Connor era engullido por el grupo principal a 73 kilómetros de meta, a cinco de que se coronara Aspin. Durante la ascensión se quedaban también Sean Quinn y Mathias Vacek, segundo y tercero de la general antes del inicio de la etapa, mientras que sacaban unos segundos un Valentin Paret-Peintre y un Lenny Martinez que no llegaban a distanciarse del grupo de favoritos, muy reducido. Ataque de Pogacar para soltar a Vingegaard en el gigante Tourmalet Por ello, el pelotón era cabeza de carrera en la llegada al gran puerto del día, el Tourmalet, una cima legendaria del ciclismo, de categoría especial y con 17,2 kilómetros al 7,3%. Tim Wellens se encargaba de poner un ritmo alto desde el inicio que iba descolgando a varios corredores antes de pasar el relevo a sus compañeros.
A poco menos de once kilómetros de la cima cedía terreno con el grupo principal el líder del Tour de Francia, Torsteen Traeen; a unos nueve empezaban a sufrir el Movistar Pablo Castrillo o Tom Pidcock. No cedía el control UAE, que seguía tirando del grupo. Brandon McNulty se exprimía hasta unos cinco y medio de la cima antes de ceder el relevo a Adam Yates, último acompañante de Tadej Pogacar y de Isaac del Toro. Sepp Kuss era el único escudero de Jonas Vingegaard, con Florian Lipowitz como único acompañante de Remco Evenepoel.
Era Del Toro quien metía un poco más a poco menos de cinco kilómetros de la cima para arrastrar a Pogacar y soltar a Vingegaard, a Seixas y a Evenepoel. No tardaba Tadej en marcharse en solitario a cuatro de la cima del Tourmalet. El esloveno metía unos siete u ocho segundos a un Vingegaard que, a su ritmo, llegaba a la rueda de Del Toro para dejarle atrás. Más sufrían Paul Seixas y Remco Evenepoel, que veían cómo su contador de segundos con la cabeza de carrera empezaba a dispararse.
Vingegaard se agarraba con todo a su bicicleta para mantenerse a unos diez segundos de Pogacar, pero empezaba a ver cómo la cuenta comenzaba a subir a dos kilómetros de la cima del Tourmalet: segundo a segundo, Pogacar, primer campeón del mundo vigente en coronar primero la cima de la cumbre de las cumbres, avanzaba hasta los treinta con los que superaba en ella a Vingegaard, el 1:25 que le metía a Del Toro, Lipowitz y Seixas y el 1:45 con el que pasaban Evenepoel, Skjelmose, Ayuso, Kuss y Lenny Martinez. De la caída de Traeen hasta la culminación de otra victoria épica No aflojaba lo más mínimo Pogacar en el descenso. Abría segundo a segundo la diferencia con Vingegaard y progresaba hasta recuperarle a Torstein Traeen los 7:53 perdidos en la general para ser líder virtual del Tour de Francia. Por detrás, en otra lucha, el grupo de Evenepoel cazaba al grupo de Del Toro para unificar la pelea por el podio.
Aunque quien más sufría era el hasta ahora líder del Tour Torstein Traeen. El noruego se caía en el descenso del Tourmalet tras un extraño de su bicicleta en una de las curvas: su rueda delantera ha rozado la rueda trasera de uno de sus compañeros. Dolorido, ha sido atendido de inmediato por el coche del Uno-X, pero ha tenido que parar durante varios minutos y ello ha ampliado mucho su tiempo perdido. Pero, por delante, el contador de tiempo miraba a Pogacar y a Vingegaard.
El esloveno seguía ampliando las diferencias hasta casi el minuto y medio en los primeros compases de la subida final a Gavarnie-Gèdre, un segunda de 18,7 kilómetros a una media del 3,7%. Pero, con la carretera para arriba, en 'terreno Pogacar', el segundero era inapelable: la distancia con Vingegaard era de dos minutos a cinco kilómetros de meta. Segundo a segundo, la meta dictaba sentencia: Tadej Pogacar se llevaba una victoria memorable con 2:38 de distancia sobre Vingegaard y 2:57 sobre Del Toro, tercero en el grupo de los favoritos. La sentencia, quizás, no ha sido solo para la etapa.
Quedan muchos días por delante pero Tadej Pogacar ha reventado el Tour de Francia.