La inteligencia artificial no solo está llenando centros de datos de servidores y GPU. También está reordenando toda la industria de la memoria. Y pocos ejemplos lo muestran tan bien como Samsung , que acaba de publicar una guía de resultados trimestrales con cifras difíciles de asimilar. La compañía surcoreana espera cerrar el segundo trimestre de 2026 con unos ingresos de unos 171 billones de wones y un beneficio operativo aproximado de 89,4 billones de wones.
Un año antes, en el mismo periodo, había registrado 74,57 billones de wones en ventas y 4,68 billones de wones de beneficio operativo. Es decir: la facturación se más que duplicó y el beneficio operativo se disparó casi 19 veces. La explicación está en la memoria. Samsung es el mayor fabricante mundial de chips de memoria por ventas, y el boom de la IA está tensionando justo ese mercado.
Reuters ya anticipaba que el trimestre marcaría un nuevo récord para la compañía por la escasez prolongada de memoria y la subida de precios impulsada por la demanda de infraestructura de IA. © Magnific La IA convirtió la memoria en un cuello de botella Durante mucho tiempo, cuando hablábamos de IA pensábamos sobre todo en NVIDIA y sus GPU. Pero una GPU sin memoria rápida y abundante no sirve de mucho. Los modelos de IA necesitan HBM para entrenar y ejecutar cargas enormes, pero también más DRAM convencional y más almacenamiento para servidores, inferencia y sistemas agénticos. Según Reuters, Citi Research estimó que los precios medios de venta de DRAM y NAND subieron un 44% y un 53% trimestre contra trimestre, respectivamente, en el segundo trimestre.
La agencia también recoge que los analistas esperan que el mercado de memoria siga con falta de oferta al menos hasta el próximo año. Ahí está el problema para los usuarios. Si los grandes compradores de IA están dispuestos a pagar más para asegurarse suministro, el mercado de consumo queda en peor posición. La RAM que antes iba a móviles, portátiles, consolas o PC ahora compite con centros de datos que compran a una escala gigantesca y con márgenes mucho más atractivos.
Reuters señala que el negocio móvil de Samsung ya está sufriendo presión por el aumento de costes de memoria, y que Apple también elevó precios de iPads y MacBooks el mes pasado. La consecuencia es clara: el encarecimiento no se queda en los servidores . Acaba llegando a cualquier producto con DRAM, NAND o almacenamiento. Samsung quiere algo más que vender memoria La otra parte del giro está en la fundición.
Samsung no quiere limitarse a fabricar memoria para otros. También quiere disputar a TSMC una parte del negocio de chips personalizados para IA. Ahí aparecen Meta y Anthropic. Según informó Seoul Economic Daily y recogió Benzinga, Samsung estaría negociando con Meta un acuerdo de unos 6.500 millones de dólares para fabricar la tercera generación de los chips MTIA con su proceso de 2 nanómetros.
Anthropic también estaría estudiando una alianza con Samsung. The Information, citado por Investing.com, informó que la compañía considera usar el proceso de 2 nanómetros y el empaquetado avanzado de Samsung para un posible chip propio de IA, aunque el proyecto todavía estaría en una etapa inicial y podría no materializarse. Ese matiz es importante. No hablamos de contratos cerrados en todos los casos, sino de negociaciones y exploraciones.
Pero la dirección del mercado es clara: las grandes empresas de IA quieren reducir su dependencia de NVIDIA , diseñar chips propios y buscar alternativas de fabricación. Samsung quiere estar ahí. La paradoja es que este éxito tiene un coste para el resto del mercado. Lo que es una fiesta para Samsung, SK Hynix y Micron puede ser una pesadilla para quien quiere montar un PC, comprar un móvil barato o esperar una consola nueva sin subida de precio.
La IA prometía abaratar tareas, automatizar procesos y hacer más eficiente el mundo digital. Pero su infraestructura física está provocando justo lo contrario en el hardware: escasez, precios más altos y una industria de consumo obligada a competir contra centros de datos con presupuestos casi ilimitados. Samsung puede celebrar un trimestre histórico. Los usuarios, en cambio, probablemente lo veamos reflejado en la etiqueta del próximo dispositivo.
Fuente: Xataka.