En su intervención ante la ONU, el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla, declaró que el bloqueo, vigente hace casi 70 años, se recrudece provocando escasez de alimentos, combustible y medicinas, con enorme presión sobre el sistema de salud y la economía del país. El cerco mata y asfixia en silencio a Cuba y constituye un crimen despiadado, que empeora la situación humanitaria y violando los derechos de los cubanos, indicó el diario. De acuerdo con The Herald, el Jefe de la diplomacia de la nación caribeña llamó a condenar de manera enérgica las sanciones y a cumplir con el deber del organismo internacional de salvaguardar la paz, la seguridad y los derechos humanos internacionales. Asimismo, acusó a Estados Unidos de intensificar la presión sobre La Habana mediante un “bloqueo energético” y el uso de medidas extraterritoriales, incluidas las sanciones secundarias, con el objetivo de provocar una crisis humanitaria y desestabilizar el país.
Estas acciones –añadió- buscan allanar el camino o forzar una orden presidencial para una intervención militar imperialista que causaría un baño de sangre e innumerables pérdidas de vidas cubanas y estadounidenses. El principal diario de Zimbabwe destacó la denuncia del Canciller sobre los efectos negativos del bloqueo, con prolongados cortes de electricidad, escasez de agua potable, medicamentos y productos básicos, con niños y madres entre los más vulnerables. Al mismo tiempo difundió ejemplos mencionados en su discurso como el aumento de la tasa de mortalidad infantil en Cuba de cuatro a 9,9 muertes por cada mil nacidos vivos ante la escasez de equipos médicos, medicamentos y tratamientos. La supervivencia entre niños y jóvenes diagnosticados con cáncer –enfatizó- también disminuyó del 85 al 65 por ciento.
Según la publicación, Cuba criticó en el debate de la ONU sobre la necesidad de poner fin al bloqueo la política exterior estadounidense equivalente a un castigo colectivo del pueblo de la isla antillana. mem/leg