No era un tópico. Luis de la Fuente avisó que Bélgica sería el rival más duro. Y España volvió a sufrir para lograr el pase a semifinales, donde espera Francia. Otra vez con Mikel Merino como salvador a falta de dos minutos aprovechó un balón muerto dentro del área para marcar el 2-1 definitivo.
El seleccionador español sorprendió con un cambio importante en el once. Entró Fabián por Pedri y el seleccionador recuperó el centro del campo con el que acabó conquistando la Eurocopa, precisamente a partir de los cuartos de final. Y España, con Rodri y Dani Olmo también en la medular, se hizo rápidamente con el control del partido. Es más, la primera mala noticia para Bélgica llegó incluso antes del pitido inicial.
Tielemans, su hombre fuerte en la sala de máquinas junto al lesionado Onana en octavos, se cayó del once tras el calentamiento y Vanaken ocupó su lugar. El dominio de España era absoluto. A Bélgica, replegada, apenas le duraba el balón y confiaba casi exclusivamente en la velocidad de Doku, que buscaba constantemente conectar con De Ketelaere. Las ocasiones fueron llegando.
Baena empaló un balón desde dentro del área, pero un defensa evitó el gol. España reclamó mano, aunque ni Oliver ni el VAR la consideraron. Lamine lo intentó con un disparo con rosca que se marchó fuera tras un primer eslalon marca de la casa. Ver ficha partido España: Unai Simón; Cucurella, Laporte, Cubarsí, Pedro Porro, Rodri, Fabián Ruiz (Pedri, 55’), Lamine Yamal, Dani Olmo (Merino, 86’), Alex Baena (Ferran Torres, 55’) y Mikel Oyarzabal (Nico Williams, 79’).
Bélgica: Courtois (Lammens, 71’); Castagne, Ngoy, Mechele, De Cuyper (Seis, 60’); Raskin, Vanaken (Lukaku, 60’), De Bruyne (Saelemaekers, 85’), Trossard (Witsel, 60’), Doku y De Ketelaere. Goles: Árbitro: Michael Oliver (ING). Amonestó a Pau Cubarsí (43’) y a Laporte (93’) y a De Bruyne (85’). Asistencia: 70.492 en Los Ángeles Stadium Y a la media hora llegó el gol de España.
Lamine filtró un gran pase para la incorporación de Porro, que puso el balón atrás para Dani Olmo, que sigue a un gran nivel en este Mundial. Su remate de primeras lo desvió Courtois, pero Fabián cazó el rechace dentro del área para marcar el primero del partido. La Roja se volcó en busca del segundo. Lamine volvió a poner a prueba a Courtois con un lanzamiento de falta desde la frontal al que el portero belga respondió con autoridad.
El gol había reforzado la confianza de España. Quizás demasiado. Tras otro aviso de Lamine, con un disparo que acabó en el lateral de la red, llegó como un jarro de agua fría el primer gol que encajó Unai Simón en el torneo. Esto es un Mundial y nadie regala nada.
Antes del descanso, en la primera acción en la que España permitió combinar a Bélgica por la derecha, llegó el tanto del empate. Centro de Castagne y De Ketelaere se impuso a Cubarsí para conectar un cabezazo y marcar su tercer gol en el torneo. España volvió del descanso con convicción. No cambió el guion, pero los Diablos Rojos mantuvieron la confianza.
Junto a Ferran, Pedri volvió al verde a los diez minutos, justo después de otra aproximación con peligro de Doku por la izquierda. Fue un aviso de De Cuyper que acabó en el lateral de la red. Courtois volvió a aparecer para sacar otro disparo de Lamine Yamal y los belgas se crecieron, especialmente por la derecha. Otro centro al área acabó con una mano de Rodri que ni Oliver ni el VAR consideraron punible.
Pero en el minuto 65 llegó otro contratiempo para Bélgica. Courtois se tiró al suelo con molestias. Intentó aguantar, pero en el 75' tuvo que ser sustituido. Otro golpe para Rudi García.
Entró Lammens ante el asedio de España, que se prolongó hasta el final. Faltaba encontrar el premio. Y llegó por fin. Cubarsí probó suerte con un disparo desde fuera del área, Lammens dejó el balón muerto dentro del área y, otra vez, Mikel Merino, que apenas llevaba dos minutos sobre el césped, marcó para clasificar a España.
San Mikel, de nuevo. España aguantó. Supo sufrir y Laporte apareció de manera providencial en el tiempo añadido para cortar un balón cuando Unai Simón ya estaba superado. Ahora toca respirar y poner rumbo a Dallas.
La Roja disputará las semifinales contra Francia. Y, seguramente, Luis de la Fuente volverá a repetir la misma frase: será el rival más duro.