Los terremotos no siempre frenan la economía: el desafío está en cómo se reconstruye Venezuela

Los terremotos no siempre frenan la economía: el desafío está en cómo se reconstruye Venezuela

Los grandes terremotos no necesariamente provocan una contracción económica prolongada. La experiencia de otros países de América Latina muestra que el impacto sobre el crecimiento depende menos del fenómeno natural en sí y más de la capacidad de respuesta, la disponibilidad de recursos y la forma en que se ejecuta la reconstrucción. Esa es una de las conclusiones del economista Alejandro Grisanti, director socio-fundador de Ecoanalítica, quien explicó que la firma analizó los efectos económicos de terremotos ocurridos en México (1985), Chile y Haití (2010), y Ecuador (2016), para evaluar posibles escenarios tras los movimientos sísmicos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio. Según Grisanti, los terremotos no necesariamente implican una caída de la actividad económica, especialmente cuando los sectores productivos clave mantienen sus operaciones.

En el caso venezolano, señaló que la industria petrolera —uno de los principales motores de la economía nacional— no habría sufrido daños relevantes tras el evento sísmico. “Los terremotos no necesariamente afectan la tasa de crecimiento del país”, afirmó. Sin embargo, el economista advirtió que el verdadero desafío comienza después de la emergencia: la etapa de reconstrucción. Más leídas Tasa de Cambio BCV 10 de julio de 2026: 709,6935 Bs/USD (+1,3522%) Bono Especial de Vacaciones será pagado en dos partes, aclara el Ministerio de Educación Universitaria Sismos en Venezuela: cifra oficial de fallecidos asciende a 3.889 La reconstrucción como factor económico Para Grisanti, una reconstrucción bien gestionada podría convertirse en una oportunidad para generar mayor dinamismo económico, al movilizar recursos hacia la recuperación de viviendas, infraestructura y servicios. Pero, a su juicio, el resultado dependerá de la capacidad del país para organizar los esfuerzos, atraer financiamiento y establecer mecanismos que generen confianza entre los distintos actores involucrados. “Lo que sí puede afectar la tasa de crecimiento es cómo se gestiona la reconstrucción”, explicó.

El economista planteó la necesidad de alcanzar un “gran pacto nacional” que permita reunir recursos provenientes de organismos internacionales y facilitar el uso de fondos venezolanos que permanecen fuera del país. Según Grisanti, este acuerdo debería estar acompañado por una estructura capaz de coordinar la recuperación y garantizar que los recursos sean destinados de manera eficiente. Una autoridad para coordinar la recuperación Uno de los principales planteamientos del economista es la creación de una autoridad única de reconstrucción que pueda representar a los distintos sectores de la sociedad venezolana y generar confianza tanto dentro como fuera del país. A su juicio, esta instancia permitiría ordenar las prioridades, coordinar los esfuerzos públicos y privados, y facilitar la participación de organismos internacionales. “Una autoridad única que cree confianza tanto dentro de Venezuela como fuera de Venezuela para poder gestionar la reconstrucción que tanto hace falta para el país”, señaló.

Grisanti consideró que la experiencia internacional demuestra que los desastres naturales pueden convertirse en momentos de transformación económica si existen instituciones capaces de administrar los recursos y ejecutar planes de recuperación. 🇻🇪Un desastre natural no destruye automáticamente el crecimiento económico de un país. La evidencia en América Latina muestra que el impacto real depende de si el principal motor de ingresos sigue funcionando y de cómo se gestiona la reconstrucción después del shock. En… pic.twitter.com/UpAHKpKp7o — Alejandro Grisanti (@agrisanti) July 9, 2026