Coches Eléctricos Ya no sólo pitará: si te pasas de velocidad, la UE propone que tu coche pierda potencia automáticamente gracias al uso de satélites La Unión Europea está estudiando una evolución del actual asistente de velocidad. Concretamente, quieren que el coche reduzca automáticamente si se cruza el límite. El nuevo sistema busca 'capar' las prestaciones del coche en caso de sobrepasar el límite de velocidad. Alberto Pérez 10/07/2026 13:30 Actualizado a 10/07/2026 13:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Desde julio de 2024, todos los coches nuevos vendidos en la Unión Europea incorporan de serie el llamado sistema ISA ( Asistente Inteligente de Velocidad , por su traducción del inglés), una tecnología que avisa al conductor cuando supera el límite permitido e incluso puede actuar sobre el control de crucero para adaptarse a la velocidad máxima de la vía. Ahora, desde Bruselas se estudia dar un paso más allá con un sistema mucho más avanzado basado en el posicionamiento vía satélite. La idea que se encuentra sobre la mesa consiste en que los futuros vehículos sean capaces de conocer en todo momento el límite de velocidad de la carretera por la que circulan mediante una combinación de GPS, mapas de alta precisión y otros sensores.
Si el conductor supera esa velocidad, el coche podría llegar incluso a reducir automáticamente la potencia disponible para impedir que continúe acelerando. La UE valora su adopción a lo largo de la próxima década. Con la tecnología actual no sería algo posible Por el momento no existe una propuesta legislativa presentada, aunque diferentes informaciones apuntan a que esta posibilidad se estaría estudiando de cara a los vehículos que lleguen al mercado a partir de la próxima década. El principal problema es que los asistentes inteligentes de velocidad aún están lejos de ser infalibles.
Así lo demuestra un estudio publicado por Thatcham Research , que ha analizado el funcionamiento de estos sistemas en condiciones reales de circulación y ha detectado importantes diferencias entre las pruebas de homologación y el uso cotidiano. Actualmente, la normativa europea evalúa el funcionamiento del ISA en función de la precisión obtenida a lo largo de una determinada distancia recorrida. Sin embargo, Thatcham considera que ese método no refleja correctamente lo que experimenta un conductor cuando cambia el límite de velocidad durante un trayecto. Por ello propone un sistema de evaluación basado en cada cambio de límite, mucho más exigente y representativo.
Las diferencias son significativas, pues en las pruebas realizadas por el organismo británico, el vehículo con peor comportamiento obtuvo una precisión del 91,3% utilizando el método actual de homologación. Sin embargo, cuando se evaluó cada cambio de velocidad de forma individual, ese porcentaje descendió hasta el 74,3%. Esto significa que el sistema se equivocaba aproximadamente una de cada cuatro veces al detectar un nuevo límite de velocidad. Incluso el mejor coche analizado pasó del 98,39% al 90,3% utilizando este método de medición.
Esta nueva tecnología sería especialmente notoria en territorio urbano o por autopistas. Más seguridad a cambio de ¿menos libertad de uso? Hoy en día, un error del sistema ISA suele traducirse en un aviso acústico o visual que el conductor puede ignorar o desactivar. Sin embargo, si en el futuro el vehículo llegara a limitar automáticamente la potencia del motor, una lectura incorrecta del límite de velocidad podría provocar una reacción inesperada en plena circulación.
Thatcham Research recuerda incluso que durante sus pruebas aparecieron falsas detecciones de límites de 5 y 100 millas por hora, velocidades que ni siquiera existen legalmente en las carreteras británicas. El debate también afecta a la experiencia de conducción. El actual sistema ISA ya genera numerosas críticas entre algunos conductores debido a sus avisos sonoros o a que vuelve a activarse automáticamente cada vez que se arranca el vehículo. Una evolución que interviniera directamente sobre la aceleración podría aumentar todavía más ese rechazo si la fiabilidad de la tecnología no mejora de forma considerable.
Un informe de una agencia británica no está de acuerdo con este nuevo y avanzado sistema de la UE. Por ahora, la Comisión Europea no ha presentado ninguna propuesta oficial para obligar a incorporar este tipo de limitación automática por satélite. Lo que sí parece claro es que la evolución de los asistentes de velocidad continuará durante los próximos años. La gran cuestión será si los fabricantes consiguen perfeccionar estos sistemas hasta el punto de que resulten prácticamente infalibles, ya que sólo entonces una intervención automática sobre la velocidad podría generar la confianza necesaria tanto entre los reguladores como entre los propios conductores.
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