Jude Bellingham acabó en la prórroga (1-2) con el sueño de unos vikingos honrados, de la una selección Noruega atrevida y entusiasta, que jugó mejor que Inglaterra, que estuvo cerca, muy cerca. Le anuló el VAR a Noruega un golazo por faltita de Haaland pero no entró en el primer tanto de Bellingham para empatar; tuvo que anularse la jugada porque todo empezó con un balón servido por Nyland que golpeó en el cable de la spidercam aunque el sensor del balón no lo detectó. Falló Nyland después en la prórroga, con lo bien que había estado el portero. Pero no acertó despejando el disparo de Anderson y lo aprovecho Jude para salvar a su selección.
Bellingham tiene alma vikinga. Se puso el traje de Haaland y con seguridad y sin pensárselo decidió la eliminatoria. Sí. Con polémica.
Pero tiene el don de estar siempre preparado para enviar el balón al fondo de la red y ya lleva seis goles. Jugará Inglaterra las semifinales del Mundial remontando a una gran Noruega. La primera mitad hasta la pausa por hidratación fue de tanteo absoluto, demasiado respeto entre dos selecciones que como un combate de boxeo sencillamente se observaban sin dejar sacar ni un golpe. Noruega estaba perfectamente ordenada con una doble muralla que impedía la progresión de los ingleses.
Pero como si Noruega esperase la orden para atacar, nada más oír los tambores de la grada y empezó el asedio vikingo. Primero fue un pseudo remate de Haaland tras un despiste de Stones, después un golpeo de cabeza del ‘cyborg’ noruego y sin tiempo para respirar Andreas Schjelderup aparecía para convertirse en héroe vikingo con un golazo inesperado, un golpeo por la izquierda, un centro chut que se coló por la escuadra. Fue tan brutal que se quedaron los noruegos parados, frotándose los ojos por si era verdad lo que acababan de ver. Ahí empezaba a remar el equipo de Haaland, con Sorloth inventando una jugada en la banda, llegando después Odegaard provocando un miedo terrible en la selección inglesa.
Estaba noqueada Inglaterra. Pérdida. Hasta que apareció Gordon para iniciar una jugada con su sello personal con destino a Bellingham que dentro del área se marcaba un zurdazo cruzado, pasado el minuto 45, para empatar el partido. El control orientado del madridista fue otra obra de arte.
Mick Jagger en un palco VIP, junto a David Beckham, se volvía loco. Sorloth se inventaba un centro chut que obligaba a Pickford a estirarse, Haaland la peinaba de cabeza segundos después y de nuevo fue protagonista por un empujón en el inicio de un golazo de Hegeem rematando desde dentro del área revisado por el VAR. Se enfadaba Haaland porque decía que sólo se había quitado de encima a Anderson que le agarraba. El árbitro señaló la faltita que dejaba helada a la afición noruega.
Noruega se desplegaba abierta con Antonio Nusa y Bobb, que había dado aún más dinamismo a los nórdicos, dos balas, dos jugones. Jugaba de maravilla Noruega que ganaba en posesión de balón y en creatividad. Inglaterra no había pasado del centro del campo. Horrible.
Llegaba a la prórroga el partido. Y ahí aparecía de nuevo Bellingham para decidir el partido cuando menos lo merecía Inglaterra