No llegan buenas noticias para Digi justo cuando la operadora de origen rumano prepara su inminente salida a bolsa en España. Según las últimas cifras, la entidad está deshinchándose de manera significativa llegando a su peor dato desde diciembre de 2022. La situación es preocupante, puesto que se puede apreciar que su filosofía de negocio está dando claras muestras de agotamiento. Desde hace tiempo, algunos especialistas del sector económico auguraban que Digi se encontraría con problemas en sus cuentas antes o después.
Su agresiva política comercial, fundamentada en fomentar una guerra de precios extrema con sus rivales, ha terminado siendo insuficiente para mantener sus datos. Con la información de junio de 2026 en las manos, se puede ver que Digi se resiente y que su negocio da señales de no encontrarse en su mejor momento. El timing no es el deseable. Desaceleración de Digi en un momento crítico Con la preparación de su salida a bolsa, la cual está prevista para el día 16 de julio, las últimas noticias que necesita una entidad como Digi son malos resultados.
Y lo cierto es que se trata de un desinflado importante. No solo son los peores datos desde diciembre de 2022, sino que, en comparación a junio de 2025, la caída en ganancia de líneas móviles se establece en un 46% menos. Para una operadora que está optando por la agresividad máxima y por construir un negocio alrededor de precios de guerrilla, una caída del 46% refleja que el mercado ya no está dejándose llevar por el boom inicial. Aunque Digi ha cerrado el mes de junio con una ganancia de 36.000 líneas, la noticia no está en este aumento de clientes, sino en lo que ha dejado de ganar.
Ha pasado de 67.000 líneas en junio de 2025 a 36.000 líneas y si la tendencia continúa siendo tan a la baja, significa que en junio de 2027 podríamos estar viendo cómo el gigante rumano pierde toda la velocidad que había acumulado en el pasado. El problema añadido es que esta caída que está sufriendo Digi en la ganancia de líneas no ha ocurrido de repente, sino que los registros han mostrado que viene produciéndose desde marzo de 2026. Las portabilidades de Digi se frenan cada vez más y amenazan con que el presente año se cierre con una bajada significativa del poder que había comenzado a ostentar la operadora. El símil con el globo que se hincha no es una casualidad: Digi lo habría llenado de aire con sus estrategias comerciales y, en vez de mantenerlo hinchado, estaría viendo cómo poco a poco se deshincha más.
Justo está preparando la salida a bolsa Como indicamos, estos datos no llegan en el mejor momento. Digi está a las puertas de uno de los momentos más importantes de su presencia en suelo español. Digi debutó en España en el año 2008 siendo un operador virtual y, desde entonces, ha evolucionado con mucha ambición. La salida a bolsa es otro paso más en esa carrera que está realizando y en la cual ahora necesita recursos adicionales con los que afrontar el futuro más cercano.
Para Digi, ahora mismo el factor diferencial ante su competencia no tiene ningún misterio: los precios bajos. Los usuarios siempre han aplaudido que Digi sea “muy barata”, aunque es frecuente leer opiniones sobre personas que explican que la calidad de su red no suele estar a la altura de la que ofrecen Movistar, Orange o Vodafone. No obstante, hay quienes consideran que, por ese precio, están dispuestos al sacrificio. El problema para Digi, y por lo cual ahora necesita fondos financieros que le permitan seguir afrontando esa estrategia de precios mínimos, es que sus rivales han tomado nota.
Las tarifas anti Digi se han convertido en un estándar entre las grandes del sector, quienes apuntan directamente a clientes de la operadora rumana con tarifas que son casi igual de agresivas. Su objetivo no es quitarle clientes, sino, en la mayoría de los casos, recuperar a los que ellos les han quitado antes. Para ello, utilizan una técnica muy simple: igualar lo que están ofreciendo, el precio bajo, y añadir algo que no pueden superar en la mayoría de los casos: la calidad del servicio. Esto se ha visto con la línea móvil ilimitada de Vodafone al precio de solo 5 euros al mes, por ejemplo, o las atractivas tarifas de Movistar con fibra de máxima velocidad, móvil y televisión.
Al final, con estas tarifas anti-Digi están demostrándoles a los clientes que hay alternativas entre las que pueden elegir. Y, sin tarifas especiales, O2 también le está dando mucha guerra a Digi gracias a sus novedades, como añadir Disney+, ofrecer dispositivos móviles gratis o proporcionar 10 TB de almacenamiento en nube a sus clientes. Con todo esto en cuenta, Digi ve cómo ese golpe de efecto que simbolizó su filosofía de negocio ya no es tan fresco ni tiene tanto hit. Y que sus cifras bajen un 46% justo cuando van a salir a bolsa es, como decíamos antes, un signo de que hay algo que necesitan solucionar.