Va a ser la gran polémica del Mundial. Noruega tiene motivos para enfadarse y mucho, pues el VAR le arruinó dos jugadas clave frente a Inglaterra en los 90 minutos, con un partido que fue a la prórroga pero podría no haber sido así. El gran escándalo se dio en el primer tanto de Inglaterra en una acción sin precedentes. Protestó Noruega que algo había sucedido tras el saque de portería de Nyland previo al tanto de Inglaterra pero no se le hizo caso a pesar de llevar razón.
Las cámaras captaron como, tras el golpeo de meta del noruego, la pelota voló y dio en el cable de la 'spydercam', motivo por el que hizo un extraño y la pelota cayó de forma casi vertical sobre Anderson, que inició la jugada de ataque de Inglaterra que acabó en el tanto de Bellingham. Según la normativa, el tanto no debía haber subido al marcador. Clement Turpin, tras el toque en el cable de la spydercam, debería haber detenido el partido y ofrecer un bote neutral a favor de Noruega al ser la última en entrar en contacto con el balón. El VAR no entró tampoco, confirmando un error grave y que condicionó el partido.