Hasta seis veces más consumo que un Tesla CyberCab: el lastre que Waymo arrastra con sus robotaxis actuales no es fácil de arreglar

Hasta seis veces más consumo que un Tesla CyberCab: el lastre que Waymo arrastra con sus robotaxis actuales no es fácil de arreglar

Coches Eléctricos Hasta seis veces más consumo que un Tesla CyberCab: el lastre que Waymo arrastra con sus robotaxis actuales no es fácil de arreglar El elevado gasto energético de un I-Pace autónomo reabre el debate sobre el coste de transformar coches convencionales en robotaxis. Waymo mantiene cientos de Jaguar I-Pace adaptados con cámaras, radares y sensores LiDAR. Daniel Vega 11/07/2026 11:30 Actualizado a 11/07/2026 11:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora El consumo de energía eléctrica se ha convertido en una de las variables decisivas para los servicios de robotaxi. Una flota que circula durante muchas horas al día no solo necesita software capaz de conducir de forma autónoma: también debe limitar el peso, reducir los tiempos de recarga y contener el gasto energético de todo el hardware que viaja a bordo. La cuestión ha cobrado relevancia tras la difusión en X de una imagen tomada en un Jaguar I-Pace de Waymo. El ordenador de viaje mostraba un consumo de 64,9 kWh/100 km, una cifra que ha reabierto el debate sobre el coste real de adaptar coches convencionales para convertirlos en vehículos autónomos.

La nueva generación de robotaxis de Waymo busca sustituir a los actuales Jaguar I-Pace. Una lectura aislada no representa a toda la flota El dato procede de una unidad concreta con más de 180.000 kilómetros registrados y no equivale al consumo medio de los robotaxis de Waymo. Se trata, además, de una cifra mostrada por el propio coche y no de una medición homologada ni de una prueba realizada bajo condiciones controladas, por lo que debe interpretarse con cautela. El Jaguar I-Pace ya partía de una arquitectura poco enfocada a la eficiencia extrema.

El SUV eléctrico fue concebido como un modelo premium de uso particular, con batería de 90 kWh, dos motores y tracción total, mientras que sus cifras oficiales de consumo se sitúan muy por debajo de esa lectura puntual. A ello se suma el sistema de conducción autónoma. Waymo confirma que sus Jaguar I-Pace incorporan 29 cámaras, junto a sensores LiDAR, radares, equipos de procesamiento y sistemas de refrigeración que permanecen activos durante el servicio. En trayectos urbanos cortos, con tráfico, paradas frecuentes o climatización intensa, ese consumo adicional puede tener una incidencia mucho mayor sobre el resultado final.

Tesla plantea un robotaxi con una base completamente distinta El Cybercab de Tesla responde a una estrategia opuesta. En lugar de transformar un SUV existente, la compañía ha desarrollado un biplaza específico para transporte autónomo, con una carrocería más pequeña, una batería de menor capacidad y una configuración técnica centrada en reducir masa y gasto eléctrico. Los documentos de certificación estadounidenses atribuyen al modelo un consumo de 10,3 kWh/100 km. Es una cifra de homologación y no puede compararse de forma directa con la pantalla de un I-Pace que opera en ciudad, pero refleja la enorme distancia entre un vehículo diseñado desde el inicio para ese cometido y otro al que se le ha añadido después un sistema autónomo completo.

Tesla plantea el Cybercab como un robotaxi diseñado desde cero. El Cybercab declara 1.412 kilos de peso, un motor delantero de 219 CV y una batería cercana a los 48 kWh. El I-Pace, por su parte, supera los 2.100 kilos antes de integrar el equipamiento específico de Waymo. La diferencia no depende solo de los sensores: también intervienen el tamaño, la potencia, la tracción total y el planteamiento original de ambos vehículos.

Waymo ya prepara el relevo de los Jaguar I-Pace Waymo ha comenzado a introducir el Ojai, su nueva plataforma para robotaxi desarrollada junto a Zeekr. La compañía ha iniciado los primeros viajes con usuarios seleccionados en San Francisco, Phoenix y Los Ángeles, mientras prepara una expansión posterior a otras ciudades estadounidenses. El modelo estrenará la sexta generación del Waymo Driver, que reduce la dotación de sensores respecto a la generación anterior: incorpora 13 cámaras, cuatro unidades LiDAR y seis radares. Waymo sostiene que esta nueva arquitectura rebaja costes y mantiene las redundancias necesarias para operar en distintos entornos y condiciones meteorológicas.

La fotografía del Jaguar no permite establecer el consumo habitual de toda la red de Waymo, pero sí muestra uno de los retos de esta primera etapa del robotaxi: adaptar un vehículo pesado y concebido para otro mercado puede elevar mucho la energía necesaria para prestar el servicio. La llegada de plataformas específicas como el Ojai y el Cybercab apunta precisamente a reducir esa dependencia antes de que las flotas alcancen una escala mayor. Temas Tesla Coches Eléctricos