Un hombre probó con una prueba de ADN que su hija era de otro, pero al acudir a la justicia de Córdoba, Argentina para anular la paternidad , fallaron en su contra y lo obligaron a mantener el vínculo. Medios locales informan que la pareja estuvo casada entre el 2004 y 2011, y a pesar de estar separados, continuaron teniendo encuentros ocasionales y en el 2012 nace la menor, y ambos la inscribieron. Por más de 10 años, el hombre cumplió su rol de padre y pagó la cuota alimenticia, sin embargo, en el 2024, decidió acudir a la justicia para retirar su vínculo, ya que ante las sospechas por no ver un parecido físico decidió hacerse una prueba de ADN (en 2016) y terminó descubriendo que la menor no era su hija. Lea también: Viuda despide a su esposo bailando reguetón Pese a que tenía las pruebas que dejaban claro que él no era el padre, la Justicia de Córdoba rechazó su demanda de anular su paternidad.
Pues bien, el juez Gabriel Tavip, a cargo del caso, argumentó que el hombre ya sabía desde 2016 que no era el padre biológico, ya que había participado de un análisis genético que lo confirmaba. Consideró que no se trató de un descubrimiento reciente, sino de una situación conocida y sostenida en el tiempo.