Los coches eléctricos ya tienen tres veces más de autonomía que un equivalente de gasolina, según un estudio

Los coches eléctricos ya tienen tres veces más de autonomía que un equivalente de gasolina, según un estudio

Coches Eléctricos Los coches eléctricos ya tienen tres veces más de autonomía que un equivalente de gasolina, según un estudio Un nuevo análisis pone cifras a una realidad que muchos conductores desconocen. Los coches eléctricos aprovechan la energía de forma muy superior a los modelos de combustión. Los coches de gasolina pierden mucha energía, especialmente, en forma de calor. Alberto Pérez 11/07/2026 10:15 Actualizado a 11/07/2026 10:15 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora La eficiencia es uno de los grandes argumentos a favor del coche eléctrico. Más allá de la reducción de emisiones o del menor coste por kilómetro recorrido, este tipo de vehículos aprovecha mucha mejor la energía disponible que un modelo de gasolina o diésel equivalente. Ahora, un nuevo estudio pone cifras concretas a esa diferencia y demuestra hasta qué punto ambas tecnologías juegan en ligas completamente distintas.

Los datos, publicados por el centro alemán de investigación sobre energías renovables, Agora Energiewende , confirman que un coche eléctrico puede recorrer más de tres veces la distancia que uno con motor de combustión utilizando exactamente la misma cantidad de energía. Una diferencia que no depende únicamente de la batería o del combustible utilizado, sino principalmente de la eficiencia de cada sistema de propulsión. Un motor eléctrico cuenta con una eficiencia del 77%, frente al 20% en uno de gasolina. Los coches eléctricos aprovechan casi el 80% de la energía El informe explica que un vehículo eléctrico convierte en movimiento aproximadamente el 77% de la energía que consume.

Esto significa que sólo un 23% se pierde durante el proceso, principalmente en forma de calor o por pequeñas pérdidas del sistema eléctrico. Por su parte, en el caso de un coche con motor de combustión, la situación es muy distinta. Los bloques de gasolina o diésel son significativamente menos eficientes, ya que cuentan con una temperatura general bastante mayor. Su eficiencia se sitúa alrededor del 20%, por lo que cerca del 80% de la energía contenida en el combustible acaba desperdiciándose antes de llegar a las ruedas.

La mayor parte de esas pérdidas se producen en el propio motor térmico y en el sistema de transmisión. La consecuencia es muy clara, ya que con la misma cantidad de energía primaria, un coche eléctrico puede recorrer aproximadamente 3,5 veces más distancia que un modelo de gasolina o diésel. Dicho de otra forma, mientras un vehículo eléctrico aprovecha más de tres cuartas partes de la energía disponible para desplazarse, un coche de combustión sólo utiliza una pequeña parte y pierde el resto en forma de calor. A igualdad de prestaciones, un motor eléctrico es más eficiente que uno de combustión.

Esta diferencia también explica por qué los coches eléctricos presentan consumos aparentemente muy bajos. Un turismo medio necesita entre 15 y 20 kWh para recorrer 100 kilómetros, una cifra que resulta posible precisamente gracias a la elevada eficiencia de su sistema de propulsión. Una clave a futuro para los coches eléctricos es la eficiencia El mencionado estudio recuerda que esta ventaja energética no sólo tiene un impacto sobre el consumo. También reduce la cantidad de energía necesaria para mover el parque automovilístico, disminuye la dependencia de combustibles fósiles y facilita la integración de fuentes renovables dentro del sistema energético.

Precisamente por ello, numerosos países están acelerando la electrificación del transporte. Cuanta menos energía sea necesaria para recorrer la misma distancia, menor será también la demanda global de recursos energéticos. En un contexto de creciente consumo eléctrico y necesidad de reducir las emisiones, esta diferencia adquiere una importancia estratégica. Esto se debe a que la mecánica eléctrica es más eficiente que una de gasolina equivalente.

Eso no significa que los coches eléctricos estén exentos de retos a futuro. Aspectos como el desarrollo de la infraestructura de recarga, el precio de adquisición o la disponibilidad de determinadas materias primas siguen siendo cuestiones importantes. Sin embargo, desde el punto de vista puramente energético, las cifras muestran una ventaja muy difícil de igualar por cualquier motor de combustión convencional, tal y como apuntan desde el medio Spiegel . En los próximos años, la mejora de las baterías y de la electrónica de potencia permitirá seguir incrementando esa eficiencia.

Aunque las diferencias entre unos modelos y otros continuarán existiendo, el principio seguirá siendo el mismo: un coche eléctrico necesita mucha menos energía para recorrer la misma distancia. Y, según los datos de este análisis, esa ventaja ya supera ampliamente el triple frente a los vehículos de gasolina o diésel actuales. Temas Informes Coches Eléctricos