Los abonados a Movistar Plus en cualquiera de sus suscripciones de pago tendrán la posibilidad de ver una nueva película el próximo lunes 13 de julio. Es un film que sigue los pasos de Intocable, el clásico francés que revolucionó la taquilla y que incluso protagonizó posteriormente un remake en Estados Unidos. El amigo inesperado es una nueva película que llega a Movistar Plus después de haber pasado por los cines en mayo de este mismo año 2026. Es una producción francesa que recupera, en cierta medida, la dinámica de Intocable, pero introduciendo una historia totalmente distinta.
Una comedia de enredos Como Intocable, El amigo inesperado es una película que recurre al humor para conectar con la audiencia mediante una historia que puede resultar familiar. Al mismo tiempo, también se trata de una obra que te hace sentir bien. Es lo que se suele denominar en Hollywood como una feel-good movie, una obra que sabes que te alegrará el corazón, te hará reír y te hará mirar al mundo con ojos de optimismo. La directora Fabienne Godet se pone al frente adaptando el libro original de Luc Blanvillain y apoyándose en dos actores que consiguen tener una gran química en pantalla.
Lo bonito de la película es que, más allá de la relación de los personajes y del toque agradable de la cinta, se trata de una profunda reflexión acerca de la vida en la actualidad. Sobre todo, profundiza en esa conexión casi enfermiza que podemos tener con el teléfono móvil, tratando además todo lo referente a la presión social a la que nos vemos sometidos. Tanto libro como película, en Francia se titulan Le répondeur, y es una historia que también tiene capacidad para encajar en los gustos de los espectadores españoles. Al fin y al cabo, más allá de la barrera del idioma, la cultura y el modo de vida entre el país vecino y el nuestro, no presentan muchas diferencias.
Eso hace que resulte más fácil seguir la historia y abrir los ojos ante todo lo que nos está mostrando. Un hombre busca contestador automático Imagina que un escritor se quiere aislar para dar forma a su próxima obra. Pero, al mismo tiempo, no está interesado en dejar de responder las muchas llamadas que recibe. Necesita responder por varios motivos, laborales o personales.
Así que, ante esa premisa, y ante la desesperación de necesitar espacio para derribar los muros que están impidiéndole escribir su libro, decide hacer algo inesperado: contratar a un doble de voz para que responda a sus llamadas. Es decir, un contestador automático humano, por decirlo de alguna manera. El escritor se llama Pierre, y está interpretado por Denis Podalydès, mientras que su empleado, Baptiste, se encuentra caracterizado por Salif Cissé. Juntos se transforman en una pareja que cautiva desde el primer momento y cuya buena relación en pantalla ayuda a que el espectador no pierda el interés en ningún momento.
La historia, que puede parecer un tanto extraña, tiene ese toque de humor francés absurdo que siempre acaba encajando a la perfección. Baptiste es un gran imitador, pero no consigue ganarse la vida mediante el uso de su particular habilidad. Por ello, conseguir este trabajo acaba siendo la mejor noticia con la que podría haberse encontrado. Los problemas para los dos personajes llegarán cuando Baptiste se meta demasiado en el papel que está adoptando e incluso tome algunas decisiones en nombre de Pierre.
Eso hará que la situación explote y que el espectador se encuentre ante esos enredos de comedia de idas y venidas que tantas risas nos han llegado a provocar en otras películas. Una realidad incómoda El amigo inesperado puede afectar más profundamente de lo que se podría creer al verla. Porque, aunque es una comedia que hace sentir bien, también destaca por un lado emocional intenso. La forma en la que representa la soledad y los problemas de una vida excesivamente dependiente del móvil hacen que, irremediablemente, pensemos en que nos gustaría tener una amistad como la que encuentra Pierre con Baptiste.
El film aprovecha para criticar, muy levemente, pero principalmente para ilustrar, y para hacernos ver que quizá podríamos intentar introducir algún cambio en nuestro día a día. La diferencia entre los dos personajes, que consiguen una fuerte amistad incluso procediendo de mundos muy distintos, también es algo con lo que resulta fácil simpatizar. Si te gustó Intocable, hay muchas posibilidades de que esta película francesa también llegue a complacerte.