Mucho cuidado con llevar el móvil así en el coche este verano: la multa de la DGT de la que nadie te avisa

Mucho cuidado con llevar el móvil así en el coche este verano: la multa de la DGT de la que nadie te avisa

Los millones de desplazamientos por carretera que se producen en España durante los meses de verano exigen una preparación minuciosa que va más allá de revisar la presión de los neumáticos o el nivel de refrigerante. La Dirección General de Tráfico (DGT) despliega durante estas semanas sus campañas más intensas de vigilancia, apoyada por una red de helicópteros Pegasus, drones de alta capacidad y cámaras de visión artificial, que detectan cualquier infracción. A la hora de usar el teléfono móvil en el coche, muchos asumen que no están haciendo nada indebido si su móvil cumple con ciertas condiciones. Pero lo cierto es que, en la actualidad, la interpretación de la ley es sumamente estricta y castiga conductas en las que ni siquiera se llega a encender la pantalla.

Sujetar el móvil La normativa ya no penaliza exclusivamente el hecho de «utilizar» el teléfono móvil mientras se conduce. El redactado de la ley estipula de forma explícita que se sancionará el mero hecho de «sujetar con la mano dispositivos de telefonía móvil mientras se conduce». Y, en este sentido, el término «conducir» engloba cualquier situación en la que el vehículo esté integrado en la corriente del tráfico. Esto significa que si un agente te detecta con el teléfono en la mano mientras estás completamente detenido en un semáforo en rojo, en un paso de peatones o atrapado en una retención vacacional, la infracción se habrá consumado exactamente igual.

El castigo por esta acción se elevó de forma drástica a la pérdida de 6 puntos del carné de conducir y una sanción económica de 200 euros. Soportes prohibidos El segundo gran motivo de sanción está relacionado con el lugar exacto donde colocamos el terminal para utilizar aplicaciones de navegación GPS como Google Maps o Waze. Siempre se ha creído que por el mero hecho de llevar el dispositivo sobre un soporte, ya estamos cubiertos ante las multas, pero los criterios de seguridad son muy rigurosos y pueden jugarnos una mala pasada. La elección del accesorio de sujeción determina la legalidad de la instalación basándose en dos normativas del Reglamento General de Circulación: - Ventosas en el cristal: Colocar el soporte del teléfono mediante una ventosa directamente adherida al parabrisas delantero es motivo frecuente de sanción.

Los agentes se amparan en el artículo 18.1 del Reglamento, que obliga al conductor a mantener su propio campo de visión totalmente libre de interferencias. - Alternativa homologada: Los peritos recomiendan utilizar exclusivamente soportes que se anclen firmemente a las rejillas de ventilación del salpicadero o sistemas integrados en la consola central. De este modo, el dispositivo queda ubicado por debajo de la línea del capó, garantizando que el campo visual exterior de la calzada permanezca limpio al 100 %. Para evitar multas, es indispensable vincular el teléfono móvil a los sistemas nativos del vehículo mediante las plataformas de conectividad inalámbrica Apple CarPlay o Android Auto. Si el vehículo no dispone de estos sistemas, el conductor debe configurar la ruta de navegación y las listas de reproducción antes de iniciar la marcha.

Una vez el coche está en movimiento, cualquier interacción con el dispositivo debe delegarse de manera exclusiva en los asistentes de voz inteligentes (como Siri o Google Assistant) mediante los mandos del volante. Tocar el soporte o la pantalla del teléfono para rechazar una llamada o cambiar de ruta mientras se conduce por la autopista es motivo suficiente para que un coche camuflado de la Guardia Civil procese una denuncia.