La fase eliminatoria del Mundial está dejando varias acciones polémicas y la última se vivió en el duelo de cuartos de final entre Noruega e Inglaterra. Un encuentro muy igualado, más de lo que algunos podían pensar. Es más, el primero en abrir el marcador fue el cuadro vikingo con un golazo brutal del Schjelderup, que ya fue protagonista ante Brasil. Sin embargo, antes del descanso Bellingham ponía el empate asistido por Gordon.
Llegó la acción de la discordia en la segunda mitad. En un saque de esquina en el que Noruega volvió a anotar. Fue Heggem, que nunca había marcado con su país, el que remató una acción repelida por Pickford casi sobre la línea de gol. Mientras el cuadro de Solbakken celebraba en la banda, Inglaterra protestaba una posible falta sobre Anderson en la acción del gol y el VAR llamó a Clement Turpin para que revisara la acción.
En concreto, un supuesto empujón de Haaland sobre su futuro compañero en el Manchester City. Una acción en la que el centrocampista puso mucho de su parte para caer, pero que el colegiado decidió sancionar con falta, por lo que el tanto no valió.