Leer en la aplicación No cabe duda de que hace diez años Vaiana marcó un antes y un después en la Disney moderna, demostrando que no estaba anquilosada y podía seguir contando historias de princesas, solo que adaptadas al siglo XXI y a los nuevos tiempos. Para ello tiraron de lo que siempre funciona: una épica historia de superación personal, unos secundarios de lujo y, por supuesto, unos animalitos adorables que ahora se han visto recreados en acción real. Y claro, al ser una copia a carboncillo no han podido arreglar uno de sus mayores errores: Pua. Vaiana Fecha de estreno 2 de diciembre de 2016 | 1h 47min Dirigida por John Musker , Ron Clements Con Auli'i Cravalho , Dwayne Johnson , Alan Tudyk Medios 4,0 Usuarios 4,2 Sensacine 4,0 Ver en Disney + Puas no me parece para tanto Pua es, por entendernos, el cerdito de Vaiana, ese que parece que tendrá un papel protagonista durante el primer acto y después, de manera totalmente inexplicable... se queda fuera el resto de la película, para dar el protagonismo animal a Hei Hei, el gallo .
Durante años, los fans se han quejado de que Pua no vaya en la aventura, e incluso en la propia Disney se llegó a firmar una petición para no dejarle fuera. Pero, guste o no guste, tiene sentido que esté a un lado. Al fin y al cabo, la propia película explica que, tras el naufragio con su dueña, tiene auténtico terror al agua y, además, no sabe nadar, por lo que llevarle de viaje es muy arriesgado. Eso sí, no contesta a la otra pregunta y que supone un fallo, si no de guion, sí de coherencia: si en el poblado están pasando un hambre voraz...
Tras la deserción de Vaiana, ¿de verdad nadie pensó en comerse el cerdo? Es carne, proteína pura, por mucho que sea la mascota de la hija del jefe. De hecho, en Vaiana 2 el propio Maui hacía caso a los fans y le preguntaba a su protagonista por qué no se llevó al cerdo con ella en la primera ocasión. Porque, siendo honestos, podría haberlo hecho sin problemas y no exponerle a la hambruna (tanto propia como de los que viven con él).
Cosas que hay que pasar por alto para poder disfrutar del todo sin darle media vuelta de más.