6 horas de límite: multas para los coches eléctricos que ocupen un cargador demasiado tiempo

6 horas de límite: multas para los coches eléctricos que ocupen un cargador demasiado tiempo

Coches Eléctricos 6 horas de límite: multas para los coches eléctricos que ocupen un cargador demasiado tiempo Para fomentar la rotación en los puntos de carga públicos, esta ciudad europea hará pagar a quien esté de más en ellos. Los usuarios ocupan cargadores que no están utilizando. Híbridos y Eléctricos 12/07/2026 11:00 Actualizado a 12/07/2026 11:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora En Europa, prácticamente todos los gobiernos y ciudades tienen medidas para potenciar la compra y el uso del coche eléctrico. Eso incluye incentivos, pero también penalizaciones para quienes no hagan lo que deben. El último ejemplo es el de Bruselas, que ha decidido endurecer las normas de uso de los puntos de recarga públicos para evitar que los conductores ocupen plazas más tiempos del necesario. A partir del 1 de octubre de 2026, el Gobierno de la Región de Bruselas-Capital aplicará una nueva tarifa de rotación de 0,06 euros por minuto a los conductores que mantengan su vehículo conectado durante más de seis horas en una estación pública de recarga.

La medida estará en vigor entre las 09:00 y las 22:00 horas, dejando liberado el tramo nocturno, y su objetivo es que mejore la disponibilidad de la infraestructura, cuya demanda no deja de crecer por el aumento constante del número de vehículos de cero emisiones que circulan por sus calles. Los puntos de recarga pierden su utilidad si están ocupados por quien no los usa. Cargadores ocupados que no se están usando La iniciativa pretende solucionar uno de los principales problemas asociados a la expansión del coche eléctrico en las grandes ciudades: la ocupación prolongada de los cargadores una vez finalizada la recarga. Simplemente, los usuarios dejan sus automóviles estacionados en el punto incluso cuando se han cargado por completo, impidiendo que otros puedan rellenar sus baterías.

Según los datos del operador de la red eléctrica de Bruselas, Sibelga, los vehículos permanecen conectados una media de seis horas y media, cuando una recarga habitual de unos 18 kWh apenas requiere dos horas y veinte minutos. Esta diferencia provoca que numerosos puntos de recarga permanezcan bloqueados durante horas y queden virtualmente inutilizados. La secretaria de Estado de Energía de Bruselas, Audrey Henry, ha defendido la introducción de esta tarifa recordando que “las estaciones de recarga no son plazas de aparcamiento” y, junto a la secretaria de Estado de Medio Ambiente, Ans Persoons, busca que la regulación fomente un uso más eficiente de la infraestructura existente sin necesidad de incrementar de forma inmediata el número de instalaciones. Una buena medida, que se queda a medias Aunque la intención es buena y será eficaz, la realidad es que tampoco será completamente eficiente.

La nueva tarifa no se aplicará desde el momento en que el vehículo alcance el 100 % de carga, como si hacen algunos proveedores privados, sino cuando haya permanecido conectado más de seis horas. De esta manera, aunque será disuasorio, en función de la cantidad de energía que necesite un coche para esa recarga concreta, es posible que esté bloqueando la estación durante, por ejemplo, tres horas adicionales en los que no estará cargando como tal. Además, el coste tampoco es exagerado ya que, con 6 céntimos por minuto, equivale a 3,60 euros por cada hora adicional de ocupación, una cifra cuyo poder de disuasión es limitado. A pesar de ello, las autoridades esperan que la nueva medida incentive que los conductores retiren sus vehículos una vez finalizada la recarga y aumente así la rotación de los puntos públicos.

Bruselas cuenta actualmente con 9.779 puntos públicos de recarga y mantiene el objetivo de alcanzar las 22.000 estaciones operativas en 2035. Sin embargo, la administración considera que ampliar la red no será suficiente si no cambia también el comportamiento de los usuarios. La situación resulta especialmente relevante en una ciudad donde apenas alrededor del 10 % de los hogares dispone de un garaje privado en el que instalar un cargador doméstico, por lo que una gran parte de los propietarios de vehículos eléctricos depende de la infraestructura pública para realizar sus recargas. De manera paralela, el crecimiento del parque de vehículos eléctricos en la capital belga es constante.

Actualmente, aproximadamente 1 de cada 4 coches nuevos matriculados en la región es completamente eléctrico y la electrificación es aún más intensa en el ámbito empresarial, donde el 61 % de los nuevos vehículos de empresa ya son de batería. Ambos factores se conjugan para crear un clima cada vez más tensionado que esta medida busca aliviar aunque sea en parte. Temas Coches Eléctricos