La emergencia habitacional provocada por los terremotos del pasado 24 de junio llevó a Venezuela a reabrir la discusión sobre el funcionamiento del mercado de alquileres, luego de que la Asamblea Nacional anunciara una reforma de la Ley para la Regularización y Control de los Arrendamientos de Vivienda. La modificación, según explicó el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, busca facilitar el acceso a viviendas para las personas que perdieron sus hogares tras los movimientos sísmicos y generar condiciones que incentiven a los propietarios a colocar inmuebles en alquiler. Rodríguez afirmó que existen alrededor de 200.000 viviendas que no están siendo arrendadas debido, según su interpretación, a las limitaciones de la legislación vigente. “Hay unas 200 mil viviendas en Venezuela que no están siendo alquiladas, porque la gente las resguarda, en virtud de que la ley con la que contamos es retrógrada”, señaló durante una rueda de prensa. Más leídas Las víctimas mortales por los terremotos en Venezuela ascienden a 4.333 Saime reanudará la atención en oficinas de todo el país desde el 13 de julio Historia sísmica de Venezuela Una discusión que va más allá de la emergencia La reforma planteada ocurre en un contexto de fuerte presión sobre el acceso a la vivienda, agravado por los daños ocasionados por los terremotos, que dejaron miles de personas afectadas y obligaron a habilitar espacios temporales de alojamiento.
Además de la normativa sobre arrendamientos, Rodríguez indicó que serán revisadas otras leyes relacionadas con el sector vivienda, entre ellas las vinculadas con el régimen de vivienda y hábitat, la Gran Misión Vivienda Venezuela y los procesos de regularización de terrenos y títulos de propiedad. El anuncio abre un debate sobre el papel que puede tener el mercado de alquileres dentro de la respuesta habitacional, así como sobre las condiciones necesarias para que más viviendas sean incorporadas a la oferta disponible. Primeras viviendas El presidente de la Asamblea Nacional informó que las autoridades prevén entregar las primeras 200 viviendas destinadas a familias afectadas durante la próxima semana. También señaló que se trabaja en la recuperación de escuelas y liceos utilizados actualmente como campamentos transitorios, con la meta de que vuelvan a sus funciones antes del inicio del año escolar 2026-2027.
Rodríguez explicó que la estrategia para atender a los damnificados contempla la construcción de viviendas temporales familiares mientras avanzan las soluciones definitivas, así como la culminación de unidades habitacionales de la Gran Misión Vivienda Venezuela y la adquisición de inmuebles disponibles en el mercado secundario. Con información de la Asamblea Nacional