Messi canta con sus compañeros: "El que no salta es un inglés…"

Messi canta con sus compañeros: "El que no salta es un inglés…"

Después de los abrazos en el centro del campo de juego, allá fueron los campeones del mundo y su capitán hacia uno de los arcos, a compartir la felicidad con esos locos que estaban en las tribunas disfrazados de celeste y blanco y que habían acompañado con su aliento en 120 minutos desgastantes, sufridos, durísimos. Los jugadores querían agradecerles a los hinchas que se habían hecho sentir en el Kansas Stadium. Hubo un par de cánticos de los nuevos, de los últimos que se inventaron. Sin embargo, en un momento, cuando parecía que ya no se cantaba más, arrancaron todos con un hit histórico: “Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta es un inglés”.

Todos los jugadores argentinos se engancharon y cantaron junto a la gente contra Inglaterra. Y Lionel Messi no resultó la excepción. El 10, con el torso desnudo, tenía la camiseta en su mano derecha y empezó a revolearla como un hincha más. Eso sí, un ratito después, ya cerca de la mitad de la cancha, los campeones del mundo se abrazaron y empezaron a cantar de nuevo, ahora uno de los últimos temas mundialistas, “La cuarta estrella”, al ritmo del clásico “No me arrepiento de este amor” eternizado por Gilda.

En ese instante, Messi tomaba agua y miraba desde un costado, mientras todos cantaban: “Soy hincha de la Selección, la aliento con el corazón. Ganamos la tercera con Lionel, queremos ser campeones otra vez. Y 32 años después, la Scaloneta va a vengar; la copa que le robaron al Diez, la que no nos dejaron levantar. Quiero ver la cuarta estrella brillar en la camiseta.

Soy argentino de la cuna hasta el cajón. Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeón…”. Como se cantaba mucho por él, seguramente por vergüenza y modestia, Leo seguía bebiendo agua. Hasta que un compañero lo abrazó y lo sumó a la ronda de la alegría total.

Se trató de un momento ultraemotivo, que resume todo lo que significa para Argentina la semifinal que se viene contra Inglaterra en Atlanta. Y todo lo que representa para el genio, que jugará el partido que le faltaba, el partido soñado.