Sinner, doble campeón de leyenda tras ganar a Zverev en una colosal final de Wimbledon

Sinner, doble campeón de leyenda tras ganar a Zverev en una colosal final de Wimbledon

Sinner, doble campeón de leyenda tras ganar a Zverev en una colosal final de Wimbledon WIMBLEDON El italiano Jannik Sinner se convirtió en el décimo profesional que revalida título en Wimbledon, remontando a un Zverev excepcional desde su corona en Roland Garros Doce meses después el italiano Jannik Sinner, 24 años y nº 1 mundial, se reencontró con el éxito en un Grand Slam. Capturó el quino de su carrera, se convirtió en el décimo jugador profesional que repite victoria en Wimbledon de una edición a otra. Se hace un hueco entre los grandes de este torneo, el más prestigioso. Sinner entró en una lista a la que había accedido el español Carlos Alcaraz con su doblete 2023-2024, hasta que le destronó el transalpino, que ha mantenido la corona con un remate excepcional.

Tuvo que doblegar a un excepcional Alexander Zverev, 29 años y nº 3 (será nº 2 en el próximo ranking), por 6-7 (7), 7-6 (2), 6-3 y 6-4 en 3h.46'. Después de los Open de Australia 2024 y 2025, del US Open 2024, este par consecutivo de Wimbledon. Una defensa que antes habían protagonizado, además de Alcaraz, célebres figuras de la raqueta como el serbio Novak Djokovic, el suizo Roger Federer, el sueco Bjorn Borg, el alemán Boris Becker y los estadounidenses Pete Sampras y Jon McEnroe, los australianos Rod Laver y John Newcombe. Sinner enterró su dolorosa 'pájara' en Roland Garros, donde reinó Alexander Zverev, que jugó a un nivel desconocido en un Wimbledon donde no había pasado de octavos hasta esta oportunidad.

Excepcional su rendimiento, aunque no le valió con adelantarse en un primer set, en cuyo tiebreak salvó con 'ace' una bola que se lo hubiera dado a su rival. En una exhibición a la par de saque, de golpes imposibles desde el fondo, con Sinner sorprendiendo en ocasiones con dejadas 'made in Alcaraz', Zverev exhibiendo una derecha y una posición sobre la líneas agresivas. Un espectáculo, la confirmación de la recuperación de Jannik y la remodelación positiva de un alemán crecido en confianza, por París y también un trabajo que se ha atrevido a desplegar en competición. Sólo dos 'breaks' convertidos en cuatro horas.

Ambos a favor de Sinner. El primero, en el octavo juego del tercer set. Su segunda oportunidad, que explotó al máximo en un punto en el que valió la pena el esfuerzo de no rendirse pese a resbalar y caerse. Todo ello tras haber defendido la única que afrontó justo en el juego anterior.

La salvó, con patinazo de Zverev que hizo temer por una conclusión precipitada. El alemán se quejó de la rodilla derecha, pero se recuperó. Siguió el show, con Sinner más asentado y dando el golpe de gracia con otro 'break' a su favor para 4-3. Pudo aguantar durante más tiempo una exigencia brutal.

No había jugado ningún partido ATP de preparación, lo que no impidió que levantara el trofeo. El octavo que lo hace sin pisar el césped antes de Wimbledon. Aguantó todo lo que puedo un Zverev candidato serio a cualquier Grand Slam. Una vez rompió la barrera del primero, se siente capaz del segundo.

No le dejó un Sinner sublime, más en su línea habitual que en el desastre físico de Roland Garros. Es el trigésimo título de Sinner, el sexto de una temporada en la que encadenó Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma. Ha ganado 43 de partidos de 46. Númerosos portentosos.

Sufrió en su estreno ante el serbio Miomir Kecmanovic, falto de adaptación al medio, encandiló contra Novak Djokovic, se agigantó ante Alexander Zverev. Un cierre a la altura de la 'Catedral' del tenis mundial. Este lunes liderará el ranking por 80ª semana, tras conservar los 2.000 puntos que defendía. Con una ventaja de casi 5.000 puntos sobre un Zverev que supera a Carlos Alcaraz, que no compite desde la segunda ronda del Godó, que aún no ha avanzado fecha de reaparición alguna mimando la muñeca derecha.

Y recibió un talón, además, de 3.600.000 libras esterlinas, equivalentes al cambio actual a 4.3 'kilos' de euros.