Después de consolidarse como uno de los referentes del stand up en México y de recorrer escenarios nacionales e internacionales junto a El Cojo Feliz, Tío Rober está listo para escribir un nuevo capítulo en su carrera. El comediante presenta Abrazar la realidad, una gira con la que visitará más de 25 ciudades del país durante 2026 y que representa un reto especial: por primera vez llevará un espectáculo de este tamaño bajo su propio nombre. Con un estilo que mezcla humor ácido, observación cotidiana y una buena dosis de autocrítica, el standupero promete un show en el que las crisis existenciales, la familia, las relaciones, el paso del tiempo y las frustraciones de la vida adulta serán el punto de partida para conectar con el público desde un lugar mucho más personal. En entrevista con TVyNovelas, reconoció que el regreso a los escenarios era una deuda pendiente con quienes lo han seguido desde el inicio de su carrera. “Después de varios años, el público ya me lo estaba pidiendo.
Me clavé haciendo cine y también en Pur de patos, un programa de comedia que ha funcionado muy bien y que está más enfocado en la improvisación. Pero, al final de cuentas, el stand up fue lo que nos puso aquí y la gente quería volver a verlo”. Aunque el anuncio de la gira despertó la curiosidad de sus seguidores por no verlo acompañado de El Cojo Feliz, el comediante aclara que la decisión no tiene nada que ver con problemas personales o profesionales. “Es la primera vez que hago una gira yo solo. Con El Cojo Feliz ya habíamos hecho Está mal reírse de esto, una gira con la que incluso llegamos hasta Tokio.
También recorrimos Europa y Sudamérica, pero ahora me toca presentar Abrazar la realidad.” Lejos de cualquier rumor, asegura que la amistad permanece intacta y que ambos siguen compartiendo proyectos. “Simplemente decidimos que cada quien desarrollara su propio proyecto de gira. No estamos peleados, ni mucho menos. Él está concentrado en otros proyectos y, sobre todo, acaba de convertirse en papá por segunda vez. Una gira exige muchísimo tiempo y es lógico que quiera estar con su familia.
Seguimos trabajando juntos en Pur de patos y seguimos siendo grandes amigos. No hay ningún problema entre nosotros; es una separación completamente amistosa”. Después de años buscando la risa inmediata, sintió que era momento de explorar temas con mayor profundidad. “Una de las razones por las que no había hecho otra gira era porque el humor fácil ya no me llenaba. Soy muy fan de los grandes standuperos estadounidenses e ingleses.
Veía que hablaban de temas filosóficos, sociológicos y políticos, y pensé: ‘Yo también quiero ir por ese camino’”. Esa búsqueda lo llevó a escribir un espectáculo distinto, donde el objetivo ya no es únicamente provocar carcajadas. “He buscado una comedia más inteligente y con mayor profundidad.” Uno de los aspectos que más entusiasma al comediante es que, por primera vez, decidió abrir la puerta a experiencias muy personales. “Comparto anécdotas muy específicas, incluso una etapa en la que consumía drogas. También cuento la ocasión en que me confundieron con un secuestrador y hablo de cómo viví estos últimos años, especialmente con una generación de público que comenzó a ser muy sensible respecto a ciertos temas. Desde mi punto de vista, eso también retrasó la madurez de la comedia en México”.