¿Seguirá la escalada vertiginosa del precio del oro?

¿Seguirá la escalada vertiginosa del precio del oro?

El oro ha sido uno de los activos más dinámicos de los últimos años. Desde 2020, su precio pasó de 1.585 dólares por onza a más de 4.500 dólares, un salto que refleja cambios profundos en la economía global, desde tasas de interés bajas hasta compras masivas de bancos centrales. La pregunta ahora es si esa tendencia puede continuar. Un estudio de Deutsche Bank , publicado en abril de 2026, señala que bancos centrales como los de China, Rusia, India y Turquía, además de varias economías emergentes, han incrementado de forma sostenida sus reservas de oro.

Esa demanda “inelástica”, menos sensible al precio, ha desplazado a compradores tradicionales como el sector joyero. Según el análisis, esta demanda estructural podría llevar el oro a niveles cercanos a 8.000 dólares por onza para 2031, si se mantienen las condiciones actuales. Más leídas Inflación en Venezuela sube a 13,8% en junio de 2026 y la acumulada supera 129%, según el BCV Tensión creciente entre Washington y Teherán reaviva dudas sobre el tránsito por Ormuz Industria de Lara opera con normalidad Factores que impulsaron el auge reciente Analistas como Frank Schallenberger, del Landesbank Baden-Württemberg, señalan que el repunte se explica por expectativas de bajas tasas de interés, la debilidad del dólar y las compras intensivas de bancos centrales. A ello se suma un actor reciente: las criptomonedas, cuyos fondos han comenzado a diversificar parte de sus activos hacia el oro, añadiendo presión adicional sobre la demanda.

Michael Hsueh, de Deutsche Bank Research, distingue entre compradores “inelásticos” —como los bancos centrales— y compradores “elásticos”, más sensibles al precio. En su evaluación, los primeros han dominado el mercado entre 2021 y 2025, proporcionando una base estable que ha sostenido la escalada del metal. Thomas Kulp, de DZ Bank, añade otro elemento: la incertidumbre geopolítica. En su opinión, el oro ha sido impulsado por su papel como refugio seguro en un periodo marcado por tensiones internacionales y riesgos económicos. ¿Sigue siendo el oro un refugio seguro?

La respuesta depende de quién la formule. Schallenberger considera que el oro no es ideal como inversión masiva, aunque sí como protección parcial dentro de una cartera. Hsueh, en cambio, sostiene que mantener oro en proporciones significativas sigue siendo sensato para preservar valor frente a riesgos geopolíticos e inflacionarios. Kulp es más categórico: el oro “seguirá siendo el refugio seguro por excelencia”, aunque advierte que su precio puede registrar fluctuaciones considerables y que los inversionistas deben tenerlo presente al asignar activos.

El futuro del oro dependerá de tres factores principales: la evolución de las tasas de interés, la fortaleza del dólar y el nivel de incertidumbre global. Si los bancos centrales mantienen su ritmo de compras y las tensiones geopolíticas continúan, el metal podría seguir fortaleciéndose. Si las condiciones financieras cambian, la escalada podría moderarse. El oro ha demostrado ser un activo resiliente, pero su trayectoria futura seguirá ligada a la estabilidad económica global y a la confianza de los grandes compradores institucionales.

Con información de Deutsche Welle