Diez años y 10.000 millones de dólares es lo que Apple invirtió en su fallido coche eléctrico . Uno que comenzó su desarrollo en 2014 con idea de llevar a la compañía al éxito en un terreno inédito para ellos como ya sucedió en su día con el iPhone cuando no tenían experiencia en telefonía. Pero un coche, no es un móvil y el Apple Car acabaría cancelándose en 2024 . Lógicamente supone un fracaso en toda regla, pero también un aprendizaje.
Sobre todo en lo relativo a las tecnologías que impulsarían ese vehículo y que, como bien recuerda el filtrador Mark Gurman, le sirven ahora a Apple para sus procesadores. El acercamiento del coche y la actual IA Cuando Apple puso en marcha el Proyecto Titán, que fue como se bautizó el desarrollo del coche internamente, el objetivo no estaba en fabricar un coche eléctrico convencional. Tal como explicaba Gurman, la compañía aspiraba a un vehículo completamente autónomo de nivel 5. Eso implicaba resolver problemas de inteligencia artificial en tiempo real mucho antes de que la IA generativa irrumpiese en la industria.
Para conseguirlo, Apple necesitaba diseñar procesadores capaces de interpretar enormes cantidades de datos procedentes de cámaras y sensores y que lo hiciesen en tiempo real. Ese desarrollo obligó a la firma californiana a invertir en aprendizaje automático y en el diseño de chips propios específicamente orientados a tareas de IA. En Applesfera Siri AI sí llegará a España y al resto de Europa. Será en Mac y hay 50 modelos compatibles Aunque el chip definitivo para el Apple Car nunca llegó a completarse, supimos hace un tiempo de su potencia .
Y gran parte de la investigación que llegó a los prototipos de chips terminaría sirviendo para otros dispositivos como los iPhone, iPad y Mac. De hecho, fueron esos desarrollos los que impulsaron Neural Engine , el motor de los SoC de Apple encargado de acelerar operaciones de IA y hacerlo directamente en el dispositivo sin tener que recurrir a servidores. Este debutó en el iPhone X en 2017 para impulsar funciones como Face ID y desde entonces se ha convertido en un básico. M7 Ultra, la siguiente gran demostración Más allá del Neural Engine, el Proyecto Titán sirvió también como base para tener chips más potentes en otros ámbitos.
Recordamos que por aquella época, Apple no desarrollaba sus chips para Mac, sino que encargaba ese trabajo a Intel. Sí desarrollaban los SoC de la serie A para iPhone y iPad. Según indica Gurman, el desarrollo de chips para el coche ha sido crucial en la transición a Apple Silicon en los Mac desde 2020 y, a la postre, también para los servidores en los que alojan funciones de Apple Intelligence que se ejecutan en la nube. Esto es lo que sirve como argumento de Gurman para decir que "el Apple Car no fue un fracaso total".
La siguiente gran prueba está en la hoja de ruta filtrada de los próximos Mac . Apple lanzará el M6 y romperá una tradición que había mantenido desde el nacimiento de Apple Silicon, dejando de lanzar versiones de ese M6 para pasar directamente a la familia de M7, M7 Pro, M7 Max y M7 Ultra. En Applesfera Por fin he encontrado una app que permite enviar el sonido del Mac a varios altavoces sincronizados. Y encima es sencilla y gratis En ese M7 Ultra, Gurman dice que Apple incorporará un Neural Engine mucho más potente.
Tanto que podría acercarse al rendimiento de aceleradores especializados para IA como los de NVIDIA en determinadas cargas de trabajo, siempre según las fuentes de Gurman. Además, este nuevo motor servirá como base para una nueva generación de servidores destinados a Apple Intelligence que llegarían de cara a 2029-2030. Y de ese modo, aunque Apple haya perdido gran parte de su inversión, podrá rentabilizar una parte al reorientar su aprendizaje en un hardware en el que cada vez es más especialista. En Applesfera | Nueva Siri AI: fecha de lanzamiento, novedades y dispositivos compatible En Applesfera | Nuevo MacBook Pro táctil con pantalla OLED - Todo lo que creemos saber sobre el próximo portátil profesional de Apple