Una de las plantas solares industriales más grandes de Europa encontró una solución inesperadamente sencilla para mantener bajo control la vegetación. En lugar de introducir cortadoras, tractores o robots entre miles de paneles, Volkswagen decidió llevar un rebaño de ovejas. Cerca de 100 ejemplares de la raza ovina Wielkopolska pastan desde finales de abril bajo los más de 31.000 módulos fotovoltaicos instalados junto a la fábrica de Volkswagen Poznań en Września, Polonia. Permanecerán allí hasta el otoño bajo la supervisión permanente de sus criadores.
Los animales cumplen una función práctica: comen la hierba que crece alrededor de las estructuras y reducen la necesidad de utilizar maquinaria para mantener despejado el terreno. Sin embargo, el proyecto va más allá del simple mantenimiento y se ha convertido en un experimento para estudiar cómo puede combinarse la generación eléctrica con la actividad ganadera. El verdadero problema estaba debajo de los paneles Las grandes plantas fotovoltaicas necesitan mantener la vegetación a una altura adecuada. Si la hierba crece demasiado, puede dificultar el acceso para realizar tareas de mantenimiento, aumentar el riesgo de incendios y competir por el espacio alrededor de cables y equipos eléctricos.
El método tradicional consiste en cortar periódicamente el terreno con maquinaria. En una instalación de 27 hectáreas, esto implica consumo de combustible, desplazamiento de vehículos y trabajo constante entre soportes metálicos. Las ovejas pueden acceder con facilidad a esas zonas y mantener la vegetación de manera progresiva. Además, aprovechan la sombra y la protección que ofrecen los paneles, especialmente durante los días más calurosos. 👉 https://t.co/GTZDABh5iX À Września, l’usine Volkswagen Poznań a remplacé ses tondeuses par 100 moutons qui broutent sous 31 000 panneaux solaires.
Derrière cette image surprenante, un vaste projet d’agrivoltaïsme industriel bouleverse la façon d’alimenter une usine auto. pic.twitter.com/MxoUSiCHNU AutoJournalMag (@AutoJournalMag) July 11, 2026 Según los responsables del proyecto, el rebaño se adaptó rápidamente al nuevo entorno. Los animales comenzaron a distribuirse en pequeños grupos por diferentes zonas de la instalación, un comportamiento que los criadores interpretan como señal de que se sienten seguros. Una planta capaz de abastecer por completo a la fábrica La instalación fotovoltaica de Września ocupa alrededor de 27 hectáreas, cuenta con una potencia de 18,3 megavatios y está formada por más de 31.000 paneles solares. Durante los días de mayor radiación puede cubrir por sí sola toda la demanda eléctrica de la fábrica.
En el conjunto del año aporta aproximadamente el 25% de la electricidad necesaria para mantener las operaciones industriales. La planta forma parte de la estrategia de Volkswagen Poznań para aumentar su independencia energética y reducir las emisiones asociadas a sus instalaciones. La fábrica produce vehículos comerciales y necesita un suministro estable para alimentar líneas de montaje, sistemas de pintura y otros procesos intensivos en energía. Las ovejas no aumentan directamente la cantidad de electricidad generada, pero pueden reducir algunos de los costos y recursos necesarios para mantener la instalación.
Los científicos quieren saber qué ocurre con el ecosistema Investigadores de la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznań participan en el proyecto para estudiar cómo influye esta combinación de paneles y pastoreo sobre el entorno. El trabajo analiza el bienestar y el comportamiento de las ovejas, la calidad del pasto, las propiedades del suelo y las diferencias de microclima entre las zonas situadas bajo los paneles y los espacios más expuestos. También se evalúan aspectos ambientales como las emisiones de amoníaco. Por ahora, no existen resultados finales que permitan afirmar que la biodiversidad aumentó o que el terreno mejoró de forma definitiva .
Precisamente esas son algunas de las cuestiones que los investigadores intentan responder. También estudiarán si la sombra disminuye el estrés térmico del ganado y si el pastoreo puede aplicarse de manera segura en otras grandes instalaciones industriales. Una práctica antigua para una infraestructura moderna La combinación entre agricultura y energía solar recibe el nombre de agrivoltaica. El objetivo consiste en utilizar una misma superficie para producir electricidad y mantener al mismo tiempo alguna actividad agrícola o ganadera.
El uso de ovejas resulta especialmente adecuado porque son animales relativamente pequeños y tienen menos posibilidades de dañar las estructuras que otros tipos de ganado. Su presencia también mantiene la parcela productiva en lugar de convertirla únicamente en un espacio industrial. La paradoja es evidente: una fábrica que apuesta por la electrificación y la tecnología fotovoltaica está resolviendo uno de sus problemas de mantenimiento mediante una práctica ganadera utilizada desde hace miles de años. Volkswagen no ha descubierto que las ovejas produzcan más energía.
Ha comprobado algo más sencillo: en determinados entornos, la solución más eficiente no tiene por qué ser otra máquina. A veces basta con permitir que la naturaleza haga el trabajo. Fuente: Xataka.