Un hombre de 74 años, residente en el sur de California, pasó cinco meses convencido de que tenía un simple quiste en el párpado. Sin embargo, una cirugía reveló un hallazgo inesperado: el bulto ocultaba un parásito transmitido por mosquitos, en un caso sin precedentes documentado en Estados Unidos. Según informó el diario Daily Mail, el paciente acudió al hospital tras notar una protuberancia de aproximadamente ocho milímetros en el párpado inferior del ojo izquierdo. En un primer momento, los especialistas diagnosticaron un chalazión, una lesión benigna frecuente en los párpados, por lo que decidieron extirparla mediante una intervención quirúrgica.
La sorpresa llegó durante el análisis del tejido extraído. Al examinar la muestra bajo el microscopio, los patólogos detectaron varios gusanos, confirmando que el supuesto quiste correspondía en realidad a una infección parasitaria. El hombre recordó que el problema comenzó poco después de recibir la picadura de un insecto no identificado, la cual le provocó dolor e inflamación en la zona. No obstante, nunca imaginó que se trataba de una infección causada por un parásito.
Parásito en el ojo sorprende a médicos en EE. UU. Los especialistas identificaron el organismo como Dirofilaria repens, un gusano redondo que habitualmente afecta a perros y gatos. Aunque este parásito puede transmitirse ocasionalmente a las personas mediante la picadura de mosquitos, nunca antes había sido detectado en un paciente infectado dentro de Estados Unidos.
Además, el paciente aseguró que no había realizado viajes recientes al extranjero, por lo que los investigadores consideran que la infección se produjo en el sur de California. Este hallazgo ha despertado el interés de la comunidad científica, ya que podría indicar la presencia local de este parásito. Los expertos explican que la mayoría de las personas infectadas no presenta síntomas. Sin embargo, la aparición de un bulto persistente o inflamación en la piel puede ser una señal de alerta.
En los casos en que el parásito alcanza el ojo, existe el riesgo de afectar la visión. Afortunadamente, el hombre se recuperó por completo seis meses después de la cirugía y no presentó secuelas visuales. Asimismo, los investigadores advierten que el aumento de la población de mosquitos en California podría incrementar el riesgo de que aparezcan infecciones similares en el futuro.