Bloomberg Línea — Guyana encabezará el crecimiento de las pequeñas economías emergentes en 2026 gracias nuevamente al ‘boom’ de la exploración y producción petrolera, según un informe de Oxford Economics. La firma consultora espera que el PIB de Guyana se expanda un 14% este año, siendo uno de los principales ganadores del contexto de altos precios de las materias primas por cuenta de la guerra en Medio Oriente. De acuerdo con Oxford Economics, el país sigue beneficiándose de la rápida expansión de su sector petrolero, con una producción que se prevé que aumente a 1,35 millones de barriles por día (bpd) para 2030, desde los 710.000 bpd del año pasado. Oxford Economics dice que el aumento de los precios del petróleo también respaldará los ingresos y generará grandes superávits en la cuenta corriente de Guyana. “Esperamos que el crecimiento se modere ligeramente en 2027, hasta el 9,2%, pero la producción y las exportaciones de petróleo, junto con un mayor gasto de consumo, seguirán respaldando las perspectivas a mediano plazo” en Guyana, explicó Oxford Economics.
Después de Guyana, el mayor crecimiento se concentraría en otras pequeñas economías como Guinea, Armenia, Tayikistán, Níger, Kirguistán, Georgia, Mongolia, Turkmenistán, Liberia, Laos, Malí, Surinam, República Dominicana y Gambia. Más abajo están Nepal, Eritrea, Belice, Bosnia y Herzegovina, Moldavia, Aruba, Bermudas, Trinidad y Tobago, Myanmar, Puerto Rico, Islandia y Jamaica. Economías emergentes pequeñas con peor desempeño Por otro lado, Oxford prevé que Cuba, Haití y Bolivia serán las economías con peor desempeño en 2026, todas ellas en contracción. En estos países se combina la inestabilidad política persistente, las debilidades estructurales y la escasa demanda interna, según el reporte.
Cuba ha registrado la mayor revisión a la baja en su previsión de crecimiento ante la crisis energética actual, el descenso del turismo y la escasez de divisas. “Prevemos que la inflación en Cuba aumente, ya que el bloqueo estadounidense a los envíos de petróleo y las perturbaciones causadas por el huracán Melissa en la producción agrícola agravan la escasez de suministros y mantienen elevadas las presiones sobre los precios”, dijo la firma consultora. Sin embargo, espera que la inflación se reduzca a menos de la mitad el próximo año, pasando del 16% al 6,4%, a medida que se estabilicen los mercados energéticos. Haití, particularmente, registraría la tasa de inflación más alta de la muestra, con un IPC promedio del 29% en 2026 y del 19,5% en 2027. En ese país, considerado el más pobre de América, la inestabilidad política persistente, las limitaciones de oferta y una moneda débil siguen generando presiones sobre los precios, de acuerdo con Oxford Economics.
Bolivia, en tanto, ha registrado la mayor revisión a la baja de la inflación, lo que según los analistas reflejaría la normalización de la capacidad de producción. Asimismo, evidenciaría la disminución de la escasez de combustible y alimentos tras las recientes reformas y acuerdos con los sindicatos. A pesar de ello, espera que la inflación “se mantenga elevada este año debido a la eliminación de los subsidios al combustible y a las presiones relacionadas con las condiciones climáticas sobre la producción de alimentos”, indica el reporte. Por otra parte, los analistas de Oxford estiman que Bolivia registrará una de las mayores depreciaciones monetarias frente al dólar, equivalente al 35% en 2027, tras el reciente abandono de su paridad fija de 15 años. “Los persistentes desequilibrios externos, las reservas débiles y la incertidumbre en torno a la transición siguen manteniendo elevados los riesgos cambiarios”.