Bloomberg — Estados Unidos ha intensificado las sanciones económicas contra Irán y ha reanudado el bloqueo militar contra el país después de que las negociaciones entre ambas naciones se rompieran a raíz de los nuevos ataques en el estrecho de Ormuz. El Departamento del Tesoro anunció el martes nuevas sanciones contra la red de transporte marítimo de Hossein Shamkhani, el hermético líder iraní de un imperio empresarial que, según afirmó, gestiona acuerdos de petróleo y armas de importancia estratégica para Teherán y Moscú. El departamento sancionó a más de 50 entidades, entre las que se incluyen empresas navieras, buques, carteras digitales y particulares. Estados Unidos también sancionó varias carteras de activos digitales presuntamente vinculadas al Banco Central de Irán, bloqueando más de US$130 millones, según indicó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una publicación en las redes sociales.
Estas medidas se producen al tiempo que el presidente Donald Trump restablece el bloqueo de los buques que transitan hacia y desde puertos o zonas costeras iraníes. El Mando Central de EE.UU. afirmó que reanudó el bloqueo naval a las 16:00 hora de Nueva York del martes. “El Tesoro está desmantelando la infraestructura financiera que permite al régimen continuar con sus amenazas a la seguridad nacional de EE.UU. y al transporte marítimo mundial”, afirmó Bessent en un comunicado. La Casa Blanca ha reanudado una campaña de presión militar y económica sobre Irán tras iniciar las negociaciones en el marco de un acuerdo de paz provisional firmado por Trump y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, el 17 de junio. Las tensiones en torno al control del estrecho de Ormuz, una vía navegable fundamental para los flujos energéticos, provocaron la suspensión de dichas conversaciones y la reanudación de los ataques por parte de Irán y EE.UU.
Las nuevas sanciones suponen un giro radical respecto al plan de reintegrar a Irán en la economía mundial mediante una serie de licencias concedidas al país. Dichas licencias dependían de su comportamiento en una serie de cuestiones. Bessent afirmó, tras la firma del memorándum de entendimiento, que Irán comenzaría a facturar las ventas de petróleo en dólares estadounidenses, reforzando así el papel central de esta moneda en la economía mundial. Estados Unidos revocó el 8 de julio una exención que permitía nuevas ventas de petróleo iraní, tras una serie de ataques contra buques en el estrecho de Ormuz que atribuyó a Teherán.
Dos días después, el 10 de julio, impuso nuevas sanciones, entre ellas a la red de financiación del líder supremo Mojtaba Jamenei. Lea más en Bloomberg.com