Coches Eléctricos Entra en vigor una ley sobre baterías de estado sólido en China y ya hay un fabricante que ha adelantado a todos los demás No hay ninguna duda que China ha tomado la delantera en el desarrollo de una nueva generación de baterías. El país ha activado una nueva ley que cambiará las reglas del juego. Las batería de estado sólido son la próxima gran frontera. Javier Gómara 14/07/2026 14:30 Actualizado a 14/07/2026 14:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Las baterías de estado sólido están llamadas a revolucionar el mundo de la movilidad eléctrica. Muchos son los que han anunciado grandes proyectos e increíbles avances, pero, una vez más, China ha tomado la delantera. El pasado 1 de julio de 2026 entró en vigor el nuevo estándar nacional chino , una normativa marco que elimina las denominaciones ambiguas como semisólido o líquido-sólido.
A partir de ahora, los fabricantes deben demostrar la preparación real de sus fábricas y la resistencia física de sus celdas. Debemos borrar de nuestra cabeza el concepto habitual de baja calidad china. El país ha sufrido una enorme transformación hasta el punto de que hoy lideran casi todos los aspectos del segmento. La nueva legislación instaura estrictos ensayos de laboratorio antes de que una batería sea autorizada a su montaje en cualquier vehículo de serie.
Aquellas marcas que no certifiquen sus avances en la fábrica no podrán utilizar la denominación de estado sólido, habiendo ya una empresa que ha tomado la delantera. Pruebas de vacío a 120 grados para medir el electrolito Para recibir la certificación de batería de estado sólido, los fabricantes deberán cumplir ciertos requisitos. Para obtener la certificación oficial de batería de estado sólido, las celdas deben someterse a una prueba en cámara de vacío a 120°C durante 6 horas para medir la pérdida de masa volátil. La norma exige que la masa de electrolito líquido residual sea inferior al 5 % del peso total de la celda.
En este escenario, Doctex ha puesto en marcha una planta de fabricación a escala de GWh en Tianjin que produce celdas de estado sólido certificadas con una densidad energética de 350 Wh/kg. Las especificaciones de la celda superan las limitaciones de las baterías químicas líquidas tradicionales, ampliando la autonomía entre un 15% y un 20% aproximadamente sin modificar las dimensiones del paquete. Muchos participantes, pero un solo líder Dongfeng parece haber tomado ventaja frente al resto de rivales. A la hora de fijar plazos, hay quienes creen que todavía es muy pronto para garantizar el uso extensivo de las baterías de estado sólido.
Diversas autoridades en la materia consideran que habrá que esperar entre 5 y 10 años para obtener un 1% de cuota de mercado. A pesar de ello, todas las marcas se pelean por ser la primera, aunque solo hay una que por el momento ha conseguido destacar por encima del resto: Dongfeng. La compañía prepara su planta de 0,2 GWh para integrar celdas híbridas de óxido-polímero en el segundo semestre de 2026. Sus celdas alcanzan 350 Wh/kg de densidad energética, ofreciendo autonomías de hasta 1.000 kilómetros .
Sin embargo, la propia compañía ha reconocido que para 2027 solo 50.000 de sus 2,5 millones de coches llevarán este tipo de baterías. A pesar de la baja cuota de mercado esperada, Dongfeng parece haber tomado el mando. La compañía ya opera en España con diversos modelos como el Dongfeng Box . Por el momento, los primeros ensayos y pruebas han demostrado su resistencia en condiciones extremas: Prueba de horneado: mantuvieron la integridad estructural tras ser sometidas a 170 °C en horno.
Ensayos invernales en Mohe: la retención de capacidad energética alcanzó un 72 % bajo cero. Flota de evaluación: se desplegarán 100 vehículos de pruebas en Hubei para obtener datos dinámicos. Reducción de costes y barreras en la interfaz sólida La adaptación de las líneas de producción reduce el gasto en equipamiento del sector a 59.200 millones de yuanes (unos 7.661 millones de euros). Esto modifica las estimaciones iniciales de 400 millones de yuanes (52 millones de euros) a 500 millones de yuanes (65 millones de euros) por GWh.
Pese al despliegue técnico, la comercialización masiva se proyecta hacia 2030 debido a las anomalías de resistencia en la interfaz sólida. Mientras se resuelven estos cuellos de botella, las celdas de electrolito líquido seguirán liderando la producción masiva, acompañadas, cada vez más, por alternativas como el sodio. Temas baterias de estado solido Coches Eléctricos