Coches Eléctricos Hace 2 años costaba más de 70.000€ pero ahora, este SUV eléctrico de 579 km de autonomía, no cuesta más de 14.000€ Los precios del Fisker Ocean siguen derrumbándose. La quiebra de la marca sigue castigando a este SUV eléctrico, que continúa cayendo su valor de recompra. El Fisker Ocean subastado apenas superaba los 27.000 km recorridos en su odómetro. Alberto Pérez 14/07/2026 12:30 Actualizado a 14/07/2026 12:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora La desaparición de un fabricante suele tener consecuencias directas sobre el valor de sus coches en el medio o incluso corto plazo. Sin embargo, pocos casos están siendo tan llamativos como el del Fisker Ocean. Menos de dos años después de que la compañía iniciara su proceso de quiebra, este SUV eléctrico continúa perdiendo valor en el mercado de ocasión hasta situarse muy lejos de su precio original.
La última prueba llega desde Estados Unidos, donde una unidad prácticamente nueva del Fisker Ocean acaba de subastarse por un importe que demuestra la enorme depreciación sufrida por este modelo. Un escenario que sigue generando incertidumbre entre los propietarios, especialmente por las dudas que todavía existen sobre el futuro soporte técnico y el suministro de determinados componentes. El Fisker Ocean se presentaba como el SUV eléctrico que plantaría cara al Tesla Model Y. Un SUV eléctrico premium que pierde casi el 80% de su valor La unidad protagonista de la subasta corresponde a un Fisker Ocean One, la edición de lanzamiento con uno de los niveles de equipamiento más completos de la gama.
Cuando salió al mercado, este SUV eléctrico tenía un precio de partida de 68.990 dólares en Estados Unidos. Sin embargo, el vehículo acaba de cambiar de propietario por una factura de apenas 15.800 dólares tras presentarse apenas 30 ofertas (muchas menos de las esperadas). Esto supone una depreciación del 77% en muy poco tiempo, una cifra casi imposible de encontrar incluso entre modelos de acceso, cuanto más en una alternativa del sector ‘premium’. Asimismo, más llamativo resulta aún si se tiene en cuenta que el coche apenas había recorrido unos pocos miles de kilómetros y mantenía un estado de conservación prácticamente impecable.
En cualquier otra circunstancia, un vehículo con estas características conservaría una parte mucho mayor de su valor inicial. Un coche eléctrico bien equipado y con poco uso pero que cae su valor Además, en su subasta , se presentaba también un informe firmado por Carfax en que se confirmaba que se trataba de una unidad plenamente impecable y con un historial libre de accidentes o daños reportados. Concretamente, este coche fue entregado hace tres años y la unidad cuenta con apenas 27.350 kilómetros recorridos en su odómetro. Esta es una cifra ínfima para un modelo de estas características y que se encuentra realmente cuidado.
Su interior se muestra bien cuidado y sin marcas de uso reseñables. Entre su equipamiento principal cuenta con llantas de 22 pulgadas, pantalla central de 17,1 pulgadas, asientos calefactables, cargador inalámbrico para smartphone, cámara 360 grados o asientos de cuero vegano. Pese a las muchas preguntas que puede suscitar el hecho de que un SUV eléctrico ‘premium’ pierda el 77% de su valor, la respuesta está directamente ligada a la quiebra de la marca. La quiebra de Fisker como explicación clave para esta caída en el precio La principal explicación de esta caída está en la propia desaparición de Fisker.
La compañía solicitó la protección por bancarrota en 2024 tras ser incapaz de encontrar nueva financiación y de resolver sus problemas de producción y distribución. Desde entonces, el futuro de los Ocean vendidos permanece rodeado de incertidumbre. Aunque diferentes empresas y asociaciones de propietarios trabajan para garantizar el mantenimiento de estos vehículos durante los próximos años, muchos compradores siguen mostrando cierta cautela ante posibles dificultades relacionadas con el software, las actualizaciones o el suministro de recambios. El Fisker Ocean cuenta con 579 km de autonomía homologados.
Aun así, esta fuerte depreciación también ha despertado el interés de algunos aficionados al coche eléctrico. Por menos de 20.000 euros es posible acceder a un SUV con una batería de gran capacidad, un diseño muy llamativo y una autonomía homologada que, en sus versiones más completas, alcanzaba los 579 kilómetros. La gran incógnita sigue siendo si esa aparente oportunidad compensa los riesgos que supone adquirir un vehículo de una marca que ya no existe. Para algunos compradores, el importante descuento puede justificar la apuesta.
Para otros, la incertidumbre sobre el futuro del modelo continúa pesando mucho más que el atractivo de su precio. Lo que sí parece evidente es que el Fisker Ocean sigue siendo uno de los ejemplos más claros de cómo la desaparición de un fabricante puede hundir el valor de un coche en apenas unos meses. Temas Fisker Coches Eléctricos