Bloomberg Línea — Wall Street mantiene mayoritariamente su apuesta por IBM (IBM) pese a que la compañía sufre el martes su mayor desplome intradía en bolsa desde, al menos, 1968, después de anticipar unos resultados del segundo trimestre muy por debajo de las expectativas. Aunque la acción llegó a desplomarse un 26% tras anunciar unos ingresos preliminares de US$17.200 millones frente a los US$17.900 millones esperados por el mercado, la mayoría de las firmas de análisis mantienen sus recomendaciones positivas y continúan viendo un amplio potencial de revalorización. El retroceso estuvo provocado por un deterioro simultáneo de los negocios de infraestructura y software, afectado por el cambio en las prioridades de gasto de los clientes hacia servidores, almacenamiento y memoria en plena expansión global de los centros de datos para inteligencia artificial. La división de Infraestructura redujo sus ventas un 7%, mientras que el crecimiento de Software quedó limitado al 5%, muy por debajo de las previsiones del consenso.
Así se han comportado las acciones de IBM “Lo que ocurrió fue peor de lo que esperábamos”, dijo el consejero delegado de IBM, Arvind Krishna. “Estas condiciones exigen que nuestros equipos ejecuten a la perfección, y este trimestre fallamos. No nos adaptamos ni actuamos con la suficiente rapidez, y numerosos grandes contratos no se cerraron dentro de los plazos que esperábamos”. La empresa atribuyó parte del deterioro a que varios clientes dejaron de destinar parte de su presupuesto a productos de IBM para priorizar la compra de servidores, almacenamiento y memoria antes de nuevas alzas de precios. La confianza de los analistas resiste al desplome Pese a la magnitud de la caída, el consenso de Bloomberg continúa reflejando una visión favorable sobre el valor.
El 68% de los analistas recomienda comprar las acciones, frente al 24% que aconseja mantenerlas y solo un 8% que opta por vender. Además, el precio objetivo medio se sitúa en US$300,04 por acción, un 35,2% por encima del último precio de mercado de US$221,90. Robert Schiffman, analista de Bloomberg Intelligence, considera que todavía es prematuro descartar a IBM, porque la generación de caja sigue mostrando fortaleza. La compañía produjo US$4.800 millones de flujo de caja libre durante el primer semestre y, aunque los ingresos crecieron únicamente un 1%, mantiene una sólida flexibilidad financiera.
El analista estima que las calificaciones crediticias no parecen estar amenazadas y que, aunque los bonos podrían acusar cierta presión por la incertidumbre derivada de la inteligencia artificial, las reducidas necesidades de financiación deberían limitar ese impacto. Anurag Ranag, también de Bloomberg Intelligence, interpreta que los resultados confirman un deterioro del gasto discrecional en tecnologías de la información. A su juicio, los clientes están desplazando sus presupuestos desde software, consultoría e infraestructura hacia memoria y otros componentes de hardware, una tendencia que podría prolongarse durante el tercer trimestre mientras continúe el encarecimiento de esos componentes. El analista también anticipa un crecimiento plano en consultoría durante la segunda mitad del año y un avance orgánico del software de entre el 5% y el 7%.
UBS, en un informe liderado por David Vogt, sostiene que el preanuncio cristaliza antes de lo previsto los temores del mercado. “Si bien esperábamos resultados mixtos y una mayor presión presupuestaria a finales de año, este anuncio afectará negativamente a las acciones”, dijeron los analistas. “La información sobre las restricciones presupuestarias, al aparecer antes, confirma los temores de los inversores ante el fuerte aumento en los precios de servidores, almacenamiento y memoria”. La entidad destaca que la principal debilidad se concentró en el negocio de Transaction Processing, cuya evolución podría obligar a revisar a la baja las expectativas de crecimiento del segmento de Software para los próximos ejercicios, al representar cerca del 30% de esa división. Aun así, subraya que Red Hat mantuvo un crecimiento cercano al 11% en moneda constante y conservó un comportamiento sólido. Los precios objetivo siguen arriba de la cotización Citi también mantiene una recomendación de compra pese al severo castigo bursátil.
La analista Fatima Boolani atribuye el deterioro a la combinación de retrasos en grandes contratos, la reasignación del gasto empresarial hacia infraestructura física y el alargamiento de los ciclos de compra provocado por los avances recientes de la inteligencia artificial. Aunque reconoce que los negocios afectados concentran más del 80% de la rentabilidad agregada de IBM, considera que buena parte de las presiones responden a factores específicos de la compañía y no necesariamente a un deterioro estructural del conjunto del software empresarial. Evercore ISI reiteró igualmente su recomendación de compra con un precio objetivo de US$310, al considerar que el incumplimiento de las previsiones se concentró en el negocio de mainframes IBM Z (grandes ordenadores centrales) y en Transaction Processing, el software que procesa las operaciones críticas ejecutadas sobre esos sistemas. Oppenheimer, por su parte, elevó incluso su precio objetivo hasta US$350 y mantuvo su recomendación de compra antes de la publicación completa de resultados.
La atención del mercado se dirigirá ahora a la presentación oficial de las cuentas la próxima semana y a las explicaciones que ofrezca la dirección sobre la evolución de los grandes contratos, la capacidad para recuperar el crecimiento del software y las medidas previstas para corregir los problemas de ejecución que marcaron el segundo trimestre.