Kimberly Dos Ramos y su estremecedor relato tras SOBREVIVIR a los terremotos en Venezuela: “Todo se despedazaba”

Kimberly Dos Ramos y su estremecedor relato tras SOBREVIVIR a los terremotos en Venezuela: “Todo se despedazaba”

Kimberly Dos Ramos lo sabe bien. La actriz venezolana, quien se encontraba de visita en su país cuando dos terremotos destruyeron edificios y acabaron con la vida de casi 4 mil personas, pasó de disfrutar una reunión entre amigos a pensar que no volvería a abrazar a sus padres. Días después del desastre, todavía con la voz entrecortada, compartió con TVyNovelas el relato de una experiencia que la marcó profundamente y que, asegura, sigue persiguiéndola. La protagonista de melodramas tenía previsto abandonar Venezuela pocos días después para cumplir compromisos profesionales en Miami relacionados con la promoción de Guardián de mi vida.

Sin embargo, el cierre del aeropuerto más cercano cambió por completo sus planes. “No he podido salir porque el aeropuerto sigue cerrado, el que me queda más cerca es el de Valencia... prefiero esperar e irme con calma. Yo me iba el domingo 28 de junio porque el 29 tenía que ir a Estados Unidos a promocionar la telenovela, era algo planificado desde hace semanas”, explicó vía telefónica a esta publicación. El sismo la sorprendió en el piso 19 de un edificio, donde un grupo de amigos se preparaba para ver un partido de fútbol. En cuestión de segundos, el ambiente festivo se transformó en incertidumbre absoluta. “Los cuadros se empiezan a mover, a los segundos ya todo se movía de un lado a otro.

Fue una sensación escalofriante... era imposible bajar tantos pisos”, relató. Sin posibilidad de evacuar, los presentes intentaron resguardarse mientras el edificio se sacudía con violencia. “Éramos seis personas, nos agarramos todos y empezamos a rezar el Padre Nuestro”, reveló. En medio del pánico, una joven perdió el control por la preocupación de no saber qué ocurría con su hija. Kimberly hizo un esfuerzo por conservar la serenidad. “Yo he vivido temblores en México, pero ninguno como este.

Sin embargo traté de mantener la calma, tomé una cruz que tenía en mi pecho, me la dieron mis padres, y empecé a orar y a calmar a la chica porque gritaba desesperada”, dijo. Los últimos instantes del terremoto fueron los más impactantes. La actriz asegura que el departamento comenzó a desmoronarse frente a sus ojos y que por primera vez creyó que la muerte era inevitable. “El momento fue eterno, ya los últimos 10 segundos se empezaron a caer las lámparas, se estaban cayendo paredes, era como de película, no lo podía creer, pensé que era el último día de mi vida”, confesó. La fe fue el único refugio que encontró mientras todo parecía venirse abajo. “Dejé todo en manos de Dios, jamás había vivido algo así a mis 34 años”, expresó.

Incluso, el apoyo de su pareja apenas lograba contener la angustia. “Veía cómo todo se despedazaba en el departamento, mi novio me tomaba de la mano, me calmaba, pero sí pensé que se acabaría mi vida”, admitió. Cuando finalmente terminó el movimiento, descendieron por las escaleras hasta llegar a la planta baja, donde comprobaron que la emergencia continuaba. “Cuando llegamos a planta baja vimos que se caían pedazos de la estructura. Ahí me comuniqué con mi mamá y mi papá por videollamada; le dije a mi mamá que estaba a punto de morir porque hubo un terremoto y ella no me creía”, narró. “En ese momento yo no dimensionaba lo que había sucedido en otras zonas... hasta el día de hoy tengo el estrés post traumático”, reveló. Aunque reconoce que miles de personas enfrentan pérdidas mucho mayores, considera importante hablar también de las heridas emocionales que deja una experiencia límite. “Mi shock fue grave, llevo días recuperándome, y sé que hay gente que perdió a su familia, pero no quiero invalidar lo que viví, tampoco me imagino lo que ha sufrido mi gente que quedó sin nada”, afirmó.

El desastre también golpeó una parte muy especial de su historia familiar. La Guaira representa mucho más que un destino para la actriz. “Mis papás tienen un departamento allá, que es donde yo pasé mi niñez... ahí pasamos muchas navidades, mis abuelos iban”, recordó con nostalgia. Su familia conservó durante años ese inmueble por el valor sentimental que representaba, pese a que en algún momento pensaron venderlo. “Los vecinos les mandaron videos a mi papá de cómo quedó el edificio y es asombroso, tienen que derrumbarlo en algún momento”. Mientras las propiedades familiares ubicadas en Caracas registraron afectaciones menores, el panorama en La Guaira fue devastador. “Nuestras viviendas en Caracas sufrieron daños menores en comparación con las residencias de La Guaira, ya se arreglarán poco a poco”, comentó.

Desde aquella noche, dormir dejó de ser una tarea sencilla. Kimberly reconoce que el miedo continúa presente y que las réplicas la mantienen en permanente estado de alerta. “Yo soy muy católica, siempre rezo antes de dormir... pero ahora tengo que rezar como una hora porque no puedo dormir. Sigo pendiente de las réplicas”, confesó. Las campañas publicitarias y la promoción de sus proyectos quedaron en pausa. “Ni siquiera promocioné el estreno en México de Guardián de mi vida, mi cabeza no me daba.

Además de utilizar su alcance en redes sociales, ella y su pareja organizaron apoyo directo para las comunidades afectadas. “Mi pareja y yo hemos enviado camiones con comida, hemos donado ropa, insumos, medicinas”, compartió. La artista reconoce que, pese a encontrarse a salvo, ha sentido culpa al ver el sufrimiento de miles de familias. “A veces tengo el sentimiento de culpa de estar bien y que tanta gente esté sufriendo; de familiares que no han podido viajar a ver a las víctimas”. Después de enfrentar el miedo más grande de su vida, Kimberly asegura que su escala de prioridades cambió para siempre. “Ha sido demasiado, creo que muchos sabemos que la vida es efímera, que hay que dar amor en todo momento; después de esto es cuando más prioridad le quiero dar a mi presente; a mi familia, a mi pareja, a mis amigos, no me quiero lamentar de una despedida que nunca llegó. Quiero llegar a abrazar a mis papás, decirles que los amo”, concluyó.