Primero el enchufe o primero el celular: el orden al cargar el teléfono importa mucho menos de lo que parece

Primero el enchufe o primero el celular: el orden al cargar el teléfono importa mucho menos de lo que parece

Cargar el teléfono parece una tarea tan sencilla que cualquier pequeño consejo puede convertirse rápidamente en una regla universal. Uno de los más repetidos sostiene que siempre debemos enchufar primero el adaptador a la pared y conectar después el cable al celular. La explicación parece lógica: el cargador tendría unos segundos para “estabilizar” su salida antes de comenzar a alimentar el dispositivo. Si se hace al revés, según esta teoría, el teléfono quedaría expuesto al pico eléctrico producido cuando el adaptador recibe corriente.

El problema es que esta recomendación simplifica demasiado cómo funcionan los cargadores modernos. Apple, Google y otros fabricantes no establecen un orden obligatorio para conectar el teléfono, el cable y el adaptado r. Lo realmente importante es utilizar accesorios compatibles, certificados y en buen estado. Los cargadores actuales no entregan toda su potencia de golpe En una conexión USB-C, el adaptador y el teléfono se comunican antes de activar la carga rápida.

Inicialmente se ofrece un nivel básico de energía y, después, ambos dispositivos negocian el voltaje y la corriente que pueden soportar. El estándar USB Power Delivery contempla pruebas para las conexiones y desconexiones, las transiciones de voltaje, las caídas de tensión y las protecciones frente a sobrecorriente. Esto permite que un cargador compatible adapte la potencia sin importar si primero fue conectado a la pared o al teléfono. Por tanto, realizar una conexión en un orden diferente no debería dañar un celular moderno.

El circuito de carga del propio teléfono también incorpora reguladores y sistemas destinados a controlar la energía que llega a la batería. © Magnific Puede producirse una pequeña chispa al introducir un adaptador en la toma de corriente. Normalmente ocurre por la carga inicial de sus condensadores y no significa que el teléfono haya recibido una descarga peligrosa. La situación sí merece atención cuando la chispa es grande, se repite constantemente, aparece olor a quemado o el enchufe muestra manchas oscuras. El verdadero riesgo está en los accesorios defectuosos El orden deja de ser relevante si el cargador está mal fabricado, tiene daños internos o carece de las protecciones adecuadas.

Un adaptador de baja calidad puede calentarse demasiado, entregar una tensión inestable o responder incorrectamente ante un cortocircuito. También resultan peligrosos los cables pelados, doblados de manera extrema o con conectores flojos. Google advierte que utilizar cables o adaptadores dañados, o cargar un dispositivo cuando hay humedad, puede provocar descargas eléctricas , incendios y daños materiales. También recomienda mantener el cargador ventilado y alejado de fuentes de calor.

Si el teléfono solo carga al mover el cable, el problema suele estar en la suciedad del puerto, en un conector desgastado o en un cable deteriorado, no en el orden utilizado al enchufarlo. El calor desgasta más la batería que el orden de conexión Las baterías de ion de litio envejecen principalmente por los ciclos de carga, el tiempo y la temperatura. Cargar el celular bajo el sol, dentro de un automóvil caliente o mientras ejecuta aplicaciones exigentes puede elevar considerablemente su temperatura. También puede ayudar activar las funciones de carga optimizada.

Algunos teléfonos aprenden los horarios del usuario y reducen el tiempo que la batería permanece completamente cargada. Otros permiten limitar la carga al 80% cuando no se necesita toda la autonomía. Google, por ejemplo, incorpora estas opciones en sus modelos Pixel. © Magnific No es imprescindible mantener siempre la batería entre el 20% y el 80%, pero evitar el calor excesivo y no dejarla constantemente durante largos períodos al máximo puede reducir su degradación. Entonces, ¿qué orden conviene seguir?

En un cargador moderno y certificado, cualquiera de los dos órdenes es seguro. Enchufar primero el adaptador puede ser una rutina cómoda, pero no constituye una barrera especial frente a picos ni alarga de manera demostrable la vida útil del teléfono. Al terminar, tampoco es obligatorio desconectar primero el cable del celular. Lo recomendable es manipular el conector por su parte rígida, sin tirar del cable, y retirar el adaptador de la pared si permanecerá mucho tiempo sin utilizarse.

La mejor protección no está en memorizar una secuencia. Está en utilizar un cargador compatible con USB Power Delivery, revisar periódicamente los cables, mantener limpio y seco el puerto y evitar que el teléfono se caliente durante la carga. El orden puede cambiar. La calidad de los accesorios y el cuidado diario son los que realmente marcan la diferencia.

Fuente: Indobae.