El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, aseguró este martes que el banco central no está dispuesto a aceptar “una inflación persistentemente elevada” y que trabajará para restaurar la estabilidad de precios tras un lustro que, según dijo, marcó un fracaso en la misión fundamental de la institución. En su primera comparecencia ante el Congreso desde que asumió el cargo, Warsh presentó el informe semestral de política monetaria ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, donde insistió en que la inflación ha sido “una carga excesiva para los hogares y las empresas estadounidenses”. Warsh afirmó que los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto no tienen “tolerancia” frente a una inflación elevada y que existe un compromiso firme para devolverla al objetivo. Recordó que la reunión del FOMC en junio se centró exclusivamente en el comportamiento de los precios, en un contexto marcado por las presiones del presidente Donald Trump, quien ha exigido recortes agresivos de tasas.
La Fed mantuvo los tipos de interés entre 3,5 % y 3,75 %, una decisión que contrasta con las demandas de la Casa Blanca. Warsh defendió la postura del banco central y aseguró que, si la política monetaria acierta, “el auge de la inflación de los últimos cinco años quedará atrás”. Más leídas Tasa de Cambio BCV 14 de julio de 2026: 723,999 Bs/USD (+0,3678%) Reservas Internacionales cerraron la semana del 10/07/2026 en US$ 13.289 millones (-1,55%) Venezuela eleva a 4.561 las víctimas mortales por los terremotos del 24 de junio Impacto de la guerra Warsh sostuvo que la economía estadounidense “se expande a un ritmo sólido” pese a los efectos de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha interrumpido el tráfico por el estrecho de Ormuz, disparado los precios del petróleo y tensionado las cadenas de suministro. Los datos publicados este martes muestran que la inflación interanual cayó siete décimas en junio, hasta 3,5 %, después de alcanzar en mayo su nivel más alto en tres años.
La variación, explicó Warsh, responde a los vaivenes del índice energético derivados del conflicto. El presidente de la Fed reconoció que aún no está claro cómo se beneficiará la economía del despliegue de la inteligencia artificial, aunque consideró “inevitable” que la inversión en IA se convierta pronto en inversión estándar. “Las nuevas oportunidades plantean nuevos retos para los responsables de política”, dijo, y añadió que la institución sigue de cerca las implicaciones para la inflación y el mercado laboral, que por ahora “parece estable”. Warsh también anunció la creación de cinco grupos de trabajo independientes encargados de revisar prácticas internas, evaluar alternativas y formular propuestas sobre comunicaciones, productividad, empleo, factores inflacionarios, balance de la entidad y nuevas fuentes de datos. Se espera que Warsh comparezca este miércoles ante la Comisión de Servicios Financieros del Senado, donde volverá a ser interrogado sobre la independencia del banco central.
Con información de EFE