Bloomberg — ASML Holding NV (ASML) está trabajando para reducir en aproximadamente un tercio el tiempo que tarda en fabricar y probar sus avanzados equipos de litografía en sus fábricas, según declaró el director financiero de la empresa neerlandesa, en un momento en que la demanda impulsada por la inteligencia artificial se dispara. ASML fabrica las máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV), de última generación, que son necesarias para que los fabricantes de chips produzcan semiconductores avanzados, y está experimentando un aumento de la demanda impulsado por la inteligencia artificial. La entrega de las máquinas EUV tras recibir un pedido tarda más de un año, y el periodo que transcurre entre el inicio de la producción en sus propias salas blancas y el envío —lo que se conoce como “tiempo de ciclo”— era de unas 22 semanas hace unos trimestres. “Ahora nuestro objetivo es reducirlo a entre 15 y 16 semanas”, declaró el miércoles a los periodistas el director financiero, Roger Dassen. La empresa está “a punto de tener la cartera de pedidos completa” para las máquinas EUV en 2027, con un “número considerable” de pedidos para 2028, señaló Dassen.
Calificó de “poco habitual” que esos pedidos se produzcan con dos años o más de antelación, lo que constituye una señal de la demanda por parte de los clientes fabricantes de chips de ASML. Fabricar suficientes máquinas para satisfacer la demanda supone un reto clave para la empresa, que ha esbozado planes para fabricar unas 65 unidades de su máquina EUV de baja NA este año. Asimismo, ha establecido objetivos para aumentar la capacidad en un 30% de cara a 2027, al tiempo que “estudia” un nuevo incremento del 30% para el año siguiente. ASML revisó al alza el miércoles sus previsiones de ventas para todo el año, situándolas entre EUR$43.000 millones (US$49.200 millones) y EUR$45.000 millones este año.
La empresa neerlandesa cuenta con una amplia red de proveedores para fabricar sus máquinas modulares y, además de colaborar con su cadena de suministro, está optimizando sus propios procesos para alcanzar mayores niveles de capacidad. “Vemos oportunidades para reducir el protocolo de pruebas sin dejar de mantener la calidad”, afirmó Dassen. Esto significa que se reduce el tiempo de ciclo de una máquina dentro de una sala limpia, o cabina, y “podemos producir más equipos, y los clientes están abiertos a ello”, añadió. El fabricante de engranajes para chips también ha revisado la organización de sus cabinas para centrarse en agilizar los plazos de entrega. “Normalmente, en algunas de esas cabinas también contábamos con equipos de I+D y de pruebas. Intentamos encontrarles otra ubicación para que todas las cabinas de las que disponemos puedan dedicarse por completo a la producción”, explicó.
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