Amazon no quiere limitarse al comercio electrónico , la nube o las entregas a domicilio. A través de Zoox, la compañía también busca entrar en el negocio del transporte urbano con un vehículo muy diferente a un automóvil convencional. Zoox es un robotaxi eléctrico diseñado desde cero para moverse sin conductor. No tiene volante, pedales ni un asiento orientado hacia la carretera.
En su lugar, ofrece una cabina simétrica con cuatro plazas enfrentadas, similar al interior de un pequeño vagón. El proyecto comenzó en 2014 y fue adquirido por Amazon en 2020. Después de años de pruebas, Zoox lanzó en septiembre de 2025 su primer servicio público en Las Vegas. Los viajes se solicitan mediante una aplicación y continúan siendo gratuitos mientras la empresa amplía el área de operación y completa los permisos necesarios para cobrar.
Un vehículo que no necesita dar marcha atrás Una de las características más llamativas del Zoox es su capacidad para desplazarse en ambas direcciones. La carrocería es prácticamente simétrica y cada extremo puede funcionar como parte delantera, por lo que el vehículo no necesita girar para cambiar de sentido. También incorpora dirección en las cuatro ruedas, una solución que le permite maniobrar en espacios reducidos y desplazarse lateralmente con mayor facilidad que un automóvil tradicional. © Zoox Youtube. La cabina fue pensada exclusivamente para pasajeros.
Los cuatro ocupantes se sientan en dos filas enfrentadas y disponen de pantallas para seleccionar música, revisar la ruta, controlar algunas funciones del viaje o solicitar asistencia. El sistema de conducción utiliza cámaras, radares y sensores lidar distribuidos alrededor de la carrocería. Esta combinación genera una visión de 360 grados y permite identificar vehículos, ciclistas, peatones, señales y otros obstáculos. Las Vegas y San Francisco ya admiten pasajeros Las Vegas fue la primera ciudad donde Zoox abrió su servicio al público .
Inicialmente, los viajes se concentraron en puntos seleccionados de Las Vegas Strip, aunque la empresa continúa añadiendo destinos. En noviembre de 2025 también comenzó a aceptar pasajeros en San Francisco mediante el programa Zoox Explorers. Los usuarios deben registrarse en una lista de espera y, cuando reciben acceso, pueden solicitar viajes gratuitos dentro de las zonas habilitadas. En marzo de 2026, la compañía anunció una ampliación de sus áreas de servicio en ambas ciudades y el despliegue de sus robotaxis diseñados específicamente para pasajeros en Austin y Miami.
Esto no significa que cualquier persona pueda pedir ya un Zoox en todas esas ubicaciones. Austin y Miami siguen funcionando principalmente como mercados de prueba y preparación para futuros servicios. La expansión va mucho más allá de cuatro ciudades Zoox también realiza pruebas o trabajos de mapeo en Seattle, Los Ángeles, Atlanta, Washington D. C., Dallas y Phoenix.
La empresa utiliza vehículos Toyota Highlander modificados para recopilar información sobre calles, tráfico y comportamiento urbano antes de desplegar su robotaxi sin controles manuales. Además, Amazon llegó a un acuerdo con Uber para que los vehículos de Zoox puedan solicitarse desde su aplicación. El lanzamiento está previsto primero en Las Vegas y posteriormente en Los Ángeles, donde el servicio se espera para 2027. La compañía dispone de una planta de producción en Hayward, California, diseñada para fabricar hasta 10.000 robotaxis anuales cuando la demanda y las autorizaciones regulatorias lo permitan.
La seguridad sigue siendo el mayor desafío El avance de Zoox no ha estado libre de problemas. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras investigó varios incidentes relacionados con sus sistemas autónomos. En 2025, la empresa realizó actualizaciones de software después de colisiones con motocicletas y otros vehículos. Ese mismo año, la NHTSA concedió una exención de demostración para que sus robotaxis sin volante ni pedales pudieran circular legalmente en vías públicas.
La autorización cubre las unidades actuales, pero no equivale todavía a un permiso ilimitado para cobrar y operar comercialmente en todo Estados Unidos. Zoox ya demostró que su vehículo puede transportar pasajeros sin conductor en entornos urbanos reales. El siguiente desafío será hacerlo a gran escala, con precios competitivos y manteniendo niveles de seguridad suficientes para convencer tanto a los reguladores como a los usuarios. Amazon no está intentando fabricar un automóvil autónomo más.
Su apuesta consiste en sustituir directamente al taxi tradicional por una cabina eléctrica que nunca necesitó conductor. Fuente: Infobae.