Bloomberg Línea — Netflix (NFLX) presentará este jueves sus resultados del segundo trimestre en un momento decisivo para la compañía. Tras meses de presión bursátil, los analistas intentan responder si el retroceso de la acción refleja un deterioro de sus perspectivas o si, por el contrario, abre una oportunidad para los inversores. La acción sube un 0,85% este miércoles, pero acumula una caída del 18,5% en el año. Wall Street identifica cinco razones detrás de esa corrección, justo antes de la presentación de sus resultados trimestrales.
Los analistas coinciden en que la publicación del balance y, sobre todo, las previsiones para el resto del ejercicio serán determinantes para recuperar la confianza del mercado.El consenso recopilado por Bloomberg anticipa unos ingresos de US$12.575 millones, un beneficio por acción ajustado de US$0,797, un resultado operativo de US$4.129 millones y un margen bruto del 51,37%. No obstante, más allá de las cifras, Wall Street estará pendiente de la evolución del engagement, la publicidad, la política de recompras, los márgenes y cualquier comentario sobre adquisiciones. Así se ha comportado la acción de Netflix “Mantenemos una perspectiva más optimista. Consideramos que la valoración es atractiva, creemos que las fusiones y adquisiciones podrían ser positivas y vemos los nuevos niveles de suscripción como un posible catalizador positivo”, escribió Jason Bazinet, analista de Citi (C). “Mantenemos nuestra recomendación de compra”.
Las cinco razones que explican la caída de Netflix La primera preocupación gira en torno al engagement, es decir, el tiempo que los usuarios dedican a la plataforma. Geetha Ranganathan, analista de Bloomberg Intelligence, considera que el debate vuelve a situarse en el centro de la tesis de inversión, porque el crecimiento de las horas vistas se ha moderado. Doug Anmuth y Bryan M. Smilek, analistas de JPMorgan (JPM), también reconocen que existe cautela entre los inversores, aunque recuerdan que esa métrica no refleja por sí sola la salud del negocio. “No creemos que las métricas de engagement proporcionen una visión completa de las tendencias del negocio y de la satisfacción de los miembros”, escribieron los expertos del banco.
Al tiempo, destacan que el principal indicador interno de calidad de Netflix alcanzó un máximo histórico durante el primer trimestre. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. La segunda razón es el temor a que Netflix acelere su estrategia de adquisiciones. Bazinet, de Citi, explica que esta posibilidad pesa sobre la cotización desde que la dirección confirmó que mantiene abierta la puerta a operaciones corporativas. Sin embargo, su visión difiere de la del mercado, ya que considera que reforzar la propiedad intelectual podría mejorar tanto el engagement como la rentabilidad operativa.
La tercera preocupación es la falta de nuevos catalizadores. Ranganathan señala que unos resultados en línea con las previsiones podrían no ser suficientes para cambiar el sentimiento de los inversores. En su opinión, el mercado espera una mejora de las previsiones de ingresos, unos objetivos de márgenes más ambiciosos o un programa de recompra de acciones superior al previsto para justificar una recuperación sostenida de la acción. La cuarta razón responde a factores de valoración y posicionamiento de mercado.
Bazinet atribuye parte de la debilidad reciente a la rotación de capital hacia las compañías de semiconductores, un movimiento que también ha presionado los múltiplos de otras grandes tecnológicas y, por extensión, de Netflix. El quinto elemento combina varios riesgos estratégicos. Bloomberg Intelligence y Bank of America apuntan a las dudas sobre el impacto que puede tener la inteligencia artificial en la creación de contenidos, la creciente competencia de YouTube y las plataformas de vídeo de formato corto, así como la incertidumbre sobre el rumbo estratégico si la empresa adopta una política de adquisiciones más activa. Los catalizadores que busca Wall Street Aunque el sentimiento sigue siendo prudente, la mayoría de los analistas considera que Netflix dispone de herramientas para recuperar el favor del mercado.
Bazinet cree que la introducción de nuevos niveles de suscripción podría convertirse en uno de los principales catalizadores. En mayo, recuerda Citi, la dirección dejó entrever esa posibilidad para segmentar mejor la oferta y ampliar el crecimiento de los ingresos. Anmuth y Smilek mantienen una visión constructiva sobre el negocio gracias al crecimiento de suscriptores, las subidas de precios y la expansión de la publicidad. Los analistas proyectan que los ingresos publicitarios volverán aproximadamente a duplicarse en 2026 hasta situarse cerca de US$3.000 millones, mientras que las recompras de acciones deberían intensificarse durante la segunda mitad del año.
Por su parte, Ranganathan considera que la gran incógnita es si el ahorro derivado del uso de inteligencia artificial en la producción de contenidos permitirá redirigir más inversión hacia el deporte y los eventos en directo para reactivar el crecimiento del engagement en 2027. Bank of America también mantiene una visión favorable sobre la compañía. La entidad recuerda que Netflix ya superó anteriores episodios de escepticismo y afirma que la dirección ha “demostrado de forma constante una capacidad para adaptarse a las cambiantes condiciones del mercado, ejecutar con eficacia y crear valor para los accionistas a largo plazo”. Pese a la corrección de la acción, el consenso de Bloomberg mantiene una visión claramente favorable sobre Netflix.
El 79,7% de los analistas recomienda comprar el valor, mientras que el 20,3% aconseja mantenerlo y ninguno recomienda vender. El precio objetivo medio se sitúa en US$112,51 por acción, frente a un precio de mercado cercano a US$75, lo que implica un potencial alcista próximo al 50%. Las previsiones que publique la compañía serán ahora el principal foco de atención. Wall Street no solo evaluará si Netflix cumple las expectativas del segundo trimestre, sino también si ofrece nuevos catalizadores capaces de disipar las dudas sobre el engagement, las adquisiciones, la publicidad, los márgenes y el crecimiento futuro.